INTERVENCION PSICOLOGICA: PREVENCIÓN Y TERAPIA
Dª Hortensia Diaz
Asper
Psicóloga de Asion.
Madrid
En la actualidad existe un sentir común entre los profesionales de la salud de que nuestra actuación va dirigida a promover el bienestar integral de la persona, físico, psíquico y social, sabiendo que estas dimensiones son interdependientes y que toda intervención en un área afectará positiva o negativamente las restantes.
Cuando una persona es diagnosticada de una enfermedad grave como el cáncer los demás aspectos de su vida se ven seriamente afectados y es necesario intervenir de forma integral para restablecer el máximo posible el bienestar integral, o sea, la salud.
Al diseñar un modelo de intervención en el área psicológica para el niño diagnosticado de cáncer y su familia habría que empezar distinguiendo entre dos tipos de intervención:
§ intervención
preventiva, con el propósito de evitar la aparición de
conductas desadaptadas o problemas emocionales que lleven a una pérdida
de la salud o a algún tipo de patología
§ intervención
terapéutica con el propósito de evitar un incremento o consolidación
de la problemática ya existente.
Para poder definir de forma operativa las intervenciones necesariamente hemos recurrido al concepto negativo de salud (problemas, patologías...), pero en el desarrollo del modelo nuestros objetivos siempre expresarán nuestra visión positiva de la salud, promoción del bienestar o calidad de vida. Así mismo es importante aclarar que muchas veces ambos tipos de intervención utilizan métodos similares y es en el objetivo dónde claramente se establece la distinción.
En el modelo de actuación que proponemos se da una especial importancia a la intervención preventiva, no sólo por el hecho de que “prevenir es siempre mejorar que curar”, sino por la firme creencia, ya apuntada más arriba, en la interdependencia de lo físico, psíquico y social.
Ahora bien, para poder planificar una eficaz intervención preventiva es necesario especificar tres cuestiones primordiales:
§ Aplicación:
definir la situación en la que se va a intervenir y los modelos
teóricos que respaldan la intervención
§ Objetivos: establecer
los objetivos de la intervención
§ Método: seleccionar
las técnicas de intervención
APLICACIÓN:
El diagnóstico de
un cáncer a un hijo es un “suceso vital” que provoca un gran impacto
emocional en los distintos miembros de la familia: con sentimientos de
miedo e incertidumbre, sentimientos de pérdida (de la salud, del
control, de la autonomía, de la competencia,..), sentimientos de
soledad (vivencia ajena a lo que nos rodea). Es una situación de
crisis que introduce cambios radicales y repentinos en el contexto físico,
social y lingüístico familiar, en los roles a desempeñar
y en las prioridades que rigen las actuaciones.
Si toda intervención
psicológica debe tener en cuenta el contexto social de la persona
para planificar cualquier intervención, al tratarse de un niño/adolescente
esta exigencia es aún mayor. Por ello nuestro modelo dirige sus
actuaciones a todo el núcleo familiar tomado como sistema dinámico
e interactivo, prestando especial atención a los padres que en la
mayoría de las ocasiones actuarán como coterapéutas.
Sin embargo, no basta sólo con la intervención en la familia; para aumentar la eficacia el modelo debe tener en cuenta el contexto organizacional, interviniendo en los distintos sistemas que interrelacionan con la familia y que tienen una especial importancia en esta situación: el equipo asistencial del hospital y del centro de salud, el centro escolar, el contexto laboral y la comunidad (vecinos, amigos…).
Existe evidencia empírica, recogida en la bibliografía sobre psicooncología sobre la eficacia de las técnicas basadas en el modelo de afrontamiento al estrés y del apoyo social, siempre que se adapten las intervenciones a las características individuales de la familia y a la estructura y dinámica cultural de la organización donde se desarrolla la actuación . Así mismo hay que saber diferenciar las reacciones somáticas, psicológicas y comportamentales funcionales de las disfuncionales.
Se parte de una concepción de familia “sana” psicosocialmente, que está atravesando una crisis por una amenaza real a uno de los miembros del grupo. Respetando la autonomía y privacidad de la familia, se le brinda un programa que le permita utilizar sus propios recursos personales y sociales para vivir de la forma más adaptada esta situación.
OBJETIVOS:
El objetivo global sería que el niño/adolescente mantenga la máxima calidad de vida que le permita su situación física actual. Esta definición permite ir adaptando los objetivos subsiguientes a la evolución de la enfermedad.
Para ello debemos de:
§ promover una evaluación
objetiva y progresiva de la situación y de los recursos para hacerle
frente.
§ favorecer la movilización
de los recursos personales y sociales que resulten más eficaces
al momento
§ fomentar actuaciones
que promuevan el bienestar físico, psíquico y social
TECNICAS DE INTERVENCION:
§ Como paso previo,
es necesario establecer una relación de empatía que sirva
de contención y apoyo emocional
§ Recoger información
que nos permita diseñar una intervención adaptada a las características
concretas del niño/adolescente y su familia y al contexto
organizacional
§ Explicar, modelar
o fomentar estrategias de afrontamiento al estrés, como:
. búsqueda progresiva
de información mediante una comunicación eficaz con el equipo
. comunicación dentro
y fuera del núcleo familiar como medio de expresión de
sentimientos y elaboración de la experiencia
. selección de los
apoyos sociales adecuados
. métodos de liberación
de la ansiedad y la ira y de control mental
. participación activa
en el cuidado
. resolución de problemas
Esta intervención debe formar parte de la atención integral que el equipo asistencial del hospital proporciona al niño/adolescente y su familia y debería complementarse con otras dirigidas al propio equipo, tanto a nivel de formación como de contención y apoyo emocional, junto a programas de sensibilización y concienciación en el colegio y entorno social de la familia de forma que las intervenciones realizadas en el hospital se vean potenciadas,, y no obstaculizadas, en el contexto habitual.
Bibliografía:
Buela-Casal, G., Fernández-Rios,
L y Carrasco, T.J.(1997)Psicología Preventiva. Avances recientes
en técnicas y programas de prevención. Madrid:Pirámide.
Nursing Care of the Child
with Cancer. (1993) Second Edition. Foley, G.V., Fochtman, D., Mooney,
K.H. (eds.). Philadelphia: W.B. Saunders.
Developments in Pediatric
Psychosocial Oncology. (1992) Last B.F. & van Veldhuizen, A.M. (eds.).
Amsterdam:Swets & Zeitlinger B.V.