PREVENCION Y DIAGNOSTICO PRECOZ EN EL CANCER PEDIATRICO.
Dr. Luis Madero Lopez
Oncologo Pediatra del Hospital
Niño Jesus. Madrid
INTRODUCCION
Los procesos tumorales representan uno de los principales problemas sanitarios de los países desarrollados, en los que son una de las causas más importantes del gasto sanitario.
El cáncer infantil ha ido adquiriendo a lo largo de las últimas décadas una importancia progresiva en el ámbito de la pediatría.
Los avances sanitarios, sociales, económicos y culturales de los países desarrollados han determinado que la mortalidad por otras causas (infecciones, problemas nutricionales) haya disminuido extraordinariamente y que el cáncer haya adquirido una mayor relevancia.
Actualmente, esta preocupación
parece interesar a los gobiernos que intentan poner en práctica
diversas medidas, sobre todo de educación sanitaria, para conseguir
una disminución en el número de cánceres.
PREVENCION
Están descritos tres tipos de prevención en las enfermedades neoplásicas:
Primaria, con la que se pretende que no aparezcan tumores por eliminación o neutralización de las causas que pueden producirlos.
Secundaria, orientada a hacer un diagnóstico lo más temprano posible minimizando así el riesgo de mortalidad y las complicaciones del tratamiento.
Terciaria, cuyo principal objetivo es optimizar los tratamientos para obtener las máximas respuestas, disminuir las complicaciones del tumor o de su terapéutica y tratarlas si se hubiera producido.
Prevención Primaria
En la prevención primaria el objetivo fundamental es evitar que la población esté en contacto con carcinógenos o encontrar las medidas pra neutralizarlos. El éxito de ella depende de:
§ Que el agente
cancerígeno sea exógeno.
§ Que esté bien
identificado.
§ Que pueda ser eliminado
o neutralizada su capacidad carcinogenética.
La mayor parte de los cánceres humanos son debidos a determinados estilos de vida. El consumo del tabaco, dietas inapropiadas, abuso de alcohol, exposición solar abusiva y factores relacionados con la sexualidad, son los responsables de más del 85% de todas las neoplasias. En teoría, cerca del 90% de todos los tumores podrían ser eliminados mediante la prevención primaria. Pero esto no es aplicable al cáncer de los niños.
Prevención secundaria.
Cuando los mecanismos de prevención primaria no son posibles, y se ha producido la enfermedad, la única posibilidad preventiva es realizar un diagnóstico y un tratamiento precoces de esa enfermedad.
Los objetivos de la prevención
secundaria del cáncer son disminuir la prevalencia de la enfermedad,
evitar secuelas, mejorar el pronóstico del cáncer y disminuir
las tasas de mortalidad por esta causa. Para ello, las técnicas
preventivas a utilizar se pueden agrupar en educación sanitaria
de la población y estudios de detección selectiva.
EDUCACION SANITARIA DE LA
POBLACION.
Al igual que en la prevención primaria es necesario que la población conozca los factores de riesgo y los evite, en la prevención secundaria es necesario difundir los signos precoces del cáncer. De esta forma, la población podrá contribuir activamente al diagnóstico precoz de la enfermedad. Tradicionalmente, el mensaje que diferentes asociaciones han transmitido a la población en la lucha contra el cáncer es que conozcan las señales de alarma que están en relación con:
§ Cambios en los hábitos
intestinales o de la micción.
§ Anormal hemorragia
o flujo.
§ Ulcera o herida que
tarda en curar.
§ Tos o ronquera pertinaces.
§ Engrosamientos o
bultos en las mamas o en otras zonas.
§ La deglución
difícil y la indigestión fácil.
§ Alteraciones manifiestas
en verrugas o lunares.
Estudios de detección selectiva.
Los estudios de detección selectiva consisten fundamentalmente en detectar a los individuos que pueden estar afectados por la enfermedad en una fase preclínica. La población diana la formarán individuos teóricamente sanos. El propósito de los estudios de detección selectiva es identificar la enfermedad en la fase de latencia o como mucho, cuando han aparecido los primeros síntomas, momento en el que la enfermedad es aún curable.
Básicamente un estudio de detección selectiva trata de identificar los individuos que están enfermos o que pueden estarlo, separándolos de los que no lo están.
Prevención terciaria.
Aunque el término
no está aceptado por todos se entiende por tal, la vigilancia de
los enfermos previamente diagnosticados y tratados por un cáncer.
En realidad es equiparable a las revisiones y su objetivo es el diagnóstico
y tratamiento precoz de las posibles recidivas y/o complicaciones inducidas
por la terapéutica del primario.
Diferencias entre las neoplasias
infantiles y las del adulto.
El tipo histológico predominante en la infancia son los sarcomas, frente a los carcinomas en los adultos. Los cánceres infantiles tienen generalmente localizaciones anatómicas profundas, no afectan a los epitelios, no provocan hemorragias superficiales, ni exfoliación de las células tumorales. Todo ello, hace en la práctica, imposible las técnicas de detección precoz tan útiles en los cánceres del adulto. Así, en la mayoría de los casos el diagnóstico de cáncer infantil se hace de forma accidental y en algunos casos en fases avanzadas de la enfermedad.