ICCCPO HOME PAGE CONFEDERACIÓN  INTERNACIONAL  DE PADRES  DE  NIÑOS  ONCOLÓGICOS (ICCCPO)

RESUMEN DE LA PRIMERA REUNIÓN CONJUNTA ICCCPO-SIOPE (SIOP EUROPA)

"Cómo crear la voz común para los niños con cáncer en Europa".

Bruselas 19 marzo de 2008

Asistentes: 21 representantes de asociaciones de padres de la ICCCPO y 3 de SIOPE.

 Países representados: Rumania, Holanda, Suiza, Austria (representaba también a Ucrania con la que tiene un programa de colaboración), Reino Unido, Alemania, Rusia, Serbia y Bosnia (representando a 5 países de la antigua Yugoslavia), Suecia (en representación de los países nórdicos), Italia, Francia, Luxemburgo y España.

 DESARROLLO DE LA REUNIÓN

 Tal y como podéis ver por el orden del día provisional que os adjunto los objetivos principales de este primer encuentro eran por una parte una toma de contacto de la situación actual y de las diferencias entre los países europeos del Este y del Oeste, con el fin de intentar reducirlas y por otra el planteamiento de estrategias conjuntas y de colaboraciones concretas entre las organizaciones de padres europeas de la ICCCPO y SIOPE con el fin de influir en la normativa europea que regula los ensayos clínicos, las nuevas medicinas, etc., para mejorar la situación del cáncer infantil. Creo que la reunión ha sido muy positiva.

Agruparé los temas principales que se trataron en los siguientes apartados:

  1. Situación en los países de Europa del Este

  2. Prioridades y futuras de actuaciones de SIOPE

  3. Decisiones adoptadas y primeras colaboraciones

  4. Páginas web relacionadas con cáncer infantil, enfermedades raras, ensayos clínicos, nuevas medicaciones, etc.

 1. Situación en los países de Europa del Este

 - A pesar de que se observa un aumento del índice de supervivencia, no alcanzan los porcentajes de los países del Oeste (los porcentajes más altos siguen siendo los de los países nórdicos que llegan a un 85% en algunos casos)

- No hay redes de trabajo ni comunicación entre los diferentes hospitales de cada país, por lo que los resultados son muy diferentes de unos a otros.

- No están implicados en ensayos clínicos ni participan mucho en proyectos de investigación (la participación en ensayos clínicos mejora el índice de supervivencia, sobre todo en los casos de recaídas, etc.)

- Los oncólogos no tratan exclusivamente patologías oncológicas sino todas las patologías pediátricas.

- Faltan recursos para acceder a nuevos tratamientos y en algunos países incluso a tratamientos normales (se informó de la existencia de la Fundación holandesa IDA que proporciona medicamentos a los países subdesarrollados y de las condiciones necesarias para solicitarlos)

- No hay registro de tumores

- Los estándares mínimos no se cumplen

- Las asociaciones de padres tienen pocos recursos para atender a todas las necesidades de las familias, para elaborar materiales informativos, etc.

 2. Prioridades y futuras actuaciones de SIOPE

 - Desde septiembre 2007 SIOPE tiene unas oficinas propias en el edificio de ECCO (European Cancer Organisation) en Bruselas y cuenta con dos personas contratadas, encargadas de diseñar estrategias y proyectos que conduzcan al futuro desarrollo de SIOPE.

- Ensayos clínicos: Actualmente hay muchos grupos nacionales o internacionales pero no hay una comunicación efectiva entre ellos. Esto hace que se dupliquen esfuerzos, que las formas de actuación sean diferentes etc. Su objetivo es trabajar y contactar con todos los grupos europeos así como con las organizaciones de padres para estandarizar los protocolos de diseño y ejecución de los ensayos clínicos. Al mismo tiempo se va a crear un sistema de comunicación y de apoyo a los diferentes grupos con el fin de evitar duplicidades y de simplificar los procedimientos de aplicación de las nuevas normativas europeas.

- Formación de jóvenes pediatras oncólogos. Van a seguir desarrollando este proyecto de formación.

- Establecer contactos permanentes con las organizaciones de padres diseñando programas y estrategias de actuación comunes

- Creación de la página web de SIOPE en la que además de incluir los aspectos anteriores habrá una parte para las organizaciones de padres, información general sobre cáncer infantil, etc. Estará activa en breve.

- Presionar ante las instituciones europeas para que el cáncer infantil se tenga en cuenta al mismo nivel que el de adultos y conseguir fuentes de financiación tanto para investigación como para desarrollo de nuevos medicamentos.

- Mantener los contactos con la EMEA (Agencia Europea del Medicamento)

 3.Decisiones adoptadas y primeras colaboraciones

 - Se ha creado un grupo de trabajo que va a revisar los estándares mínimos necesarios para el buen funcionamiento de las unidades de referencia, incluyendo probablemente también los centros de seguimiento, etc. Se estableció un plazo máximo de 2 meses. Cuando esté elaborado se enviará a las distintas asociaciones para su revisión.

Todos los países que tenemos plan oncológico debemos aportar información sobre los estándares indicados en ellos.

 - Se ha presentado en el Parlamento Europeo una moción para una resolución que lleva por título: "Combatir el cáncer en la Nueva Unión Europea". Este documento está promovido por un grupo de Miembros del Parlamento Europeo contra el Cáncer (MAC) que pertenecen a la ECPC (Coalición Europea de pacientes de cáncer, sobre todo son asociaciones de adultos).

-Se votará a principios de abril. Tenemos la lista de los miembros actuales del parlamento europeo de los diferentes países.

-En este documento hay muchos aspectos generales relacionados con el cáncer y muy pocos relacionados con el cáncer infantil. La idea es intentar que se apruebe y que en las futuras iniciativas que surjan de esta resolución se incorporen y desarrollen más temas pediátricos. Os adjunto la lista de los Miembros del Parlamento Europeo MEP españoles así como la resolución (está en inglés, pero he subrayado lo que tiene que ver con nosotros y lo he traducido).

 - La Comisión Europea ha lanzado también un borrador para consulta pública, semejante al que os envié de las enfermedades raras acerca de la información relativa a los ensayos clínicos que debe ser incluida en la Base de Datos de la UE sobre Ensayos Clínicos (EudraCT) y sobre la información que debe hacer pública la Agencia Europea del Medicamento (EMEA). Voy a ver si lo localizo en español aunque de momento os lo adjunto en inglés. Los representantes de la ICCCPO nos comprometimos a leerlo y enviar nuestros comentarios. Lo que ocurre es que actualmente la base de datos de ensayos clínicos no es pública y es difícil localizar ensayos específicos.

 - EURORDIS, Organización Europea de Enfermedades Raras ha organizado en junio un curso de formación de 4 días en inglés sobre ensayos clínicos y nuevas medicinas. El curso está dirigido a representantes de sus organizaciones miembro, padres (el 75% de las enfermedades raras entre las que está el cáncer infantil son enfermedades infantiles) o pacientes, para que conozcan estos temas y puedan defenderlos ante diferentes instituciones y participar en grupos de trabajo. Se planteó que sería interesante que acudieran tres miembros de la ICCCPO. Hay que presentar la solicitud de participación para ser aceptado, puesto que es gratuito. Se decidió que fuera la representante de Francia, de Bosnia y yo. Ya os informaré si nos han aceptado la solicitud.

 - En el Congreso SIOP- ICCCPO próximo en Berlín se intercambiarán resultados y se concretará una nueva fecha para la próxima reunión europea. La Asamblea General

 4. Páginas web relacionadas con cáncer infantil, enfermedades raras, ensayos clínicos, nuevas medicaciones, etc.

 Os adjunto aquí algunas páginas web que se mencionaron o mostraron en la reunión.

 EURORDIS: www.eurordis.org

www.orpha.net

EMEA: www.emea.europa.eu

NCI: www.cancer.gov/espanol

CCLG: www.ukccsg.org

TEDDY: www.teddyoung.org

ITCC: www.itcc-consortium.org

www.childcancer.org.uk

www.cancerbackup.org.uk


ICCCPO

Confederación Internacional de Organizaciones de Padres de Niños con  Cáncer.   Vol. 11/Núm. 1, 2004.

Nota de los editores.

Este año la ICCCPO conmemora su décimo aniversario. En Mayo del año 1994 los estatutos de la recién creada Organización fueron firmados en Valencia (España). Celebraremos este acontecimiento durante la Conferencia Internacional –también en Valencia- organizada para los días 27 al 29 de Mayo, 2004 (ver sección de anuncios). También se incluirá una celebración especial del X Aniversario en la reunión de la ICCCPO en Oslo (Septiembre 16-19, 2004). Pronto se enviará a todos los grupos el programa de esta reunión y la invitación a la Asamblea General Anual y también puede consultarse nuestra página www.icccpo.org.. Estamos preparando una edición especial que recoja estos diez años de actividad, la cual se enviará a todos los grupos miembros después de la reunión de Valencia.

  Este boletín viene muy denso de palabras al haber tenido la suerte de obtener el permiso para reproducir diversos artículos de revistas de renombre. También incluye reportajes de grupos de la ICCCPO de distintas partes del mundo –siempre es muy alentador recibir noticias de las diversas actividades, contadas con mucho entusiasmo y espíritu positivo. También nos encanta recibir fotografías de los eventos que se relatan para incluirlas junto a los textos. Desgraciadamente, muchas son de baja calidad y no pueden ser reproducidas. Así que no os desaniméis si vuestra fotografía no aparece en el boletín. Sólo se debe a razones técnicas. Por favor, seguid mandándonos vuestras colaboraciones.

  El Día Internacional del Niño con Cáncer se volvió a celebrar en muchos países con diversos eventos. Se recogerá en un CD un resumen con todas las actividades que se programaron y se entregará a todos los grupos interesados.  Parece que poco a poco la fecha va siendo aceptada por el público y los medios de comunicación – y tal vez un día también lo será por la ONU.

  Esperamos podernos encontrar con muchos de vosotros en las próximas reuniones de la ICCCPO  y poder hablar y compartir experiencias.

  No olvidéis de informarnos inmediatamente de cualquier cambio de dirección (nombre, calle, teléfono, email) ya que es imprescindible para poder mantener una comunicación fluida entre todos. Gracias.

  Nuestros mejores deseos para todos. Gerlind Bode (del equipo de redacción).

  CRECIMIENTO POST-TRAUMÁTICO

Comprendiendo un nuevo campo de investigación: Entrevista al Dr. Mark Chesler por Steven Ungerleider, Ph.D. (editor de “Prevention Researcher”)

  El crecimiento post-traumático es un campo de investigación que está surgiendo y creciendo rápidamente. El Dr. Mark Chesler de la Universidad de Michigan, junto con sus colegas, Dr. Bradley Zebrack de la Universidad  de Southern California y la Dra. Carla Parry de la Universidad de Colorado Health Sciences Center, ha estado analizando el surgimiento de un crecimiento post-traumático en supervivientes a largo plazo del cáncer infantil. Para poder entender mejor el concepto de crecimiento post-traumático, el Dr. Chesler ha aceptado contestar a nuestras preguntas sobre este concepto nuevo y estimulante.

Dr. Ungerleider: ¿Qué es el crecimiento post-traumático?

Dr. Chesler: Muchas personas están familiarizadas con el término estrés post-traumático (PTS).  Es la experiencia recurrente de síntomas psicológicos, psicofísicos y/o sociales a resultas de un trauma o crisis. Los síntomas psicológicos pueden incluir ansiedad, miedo, pesadillas o hipocondría. Los síntomas psicofísicos pueden incluir sudores ante estímulos recordatorios y mareos ante ciertos olores asociados con la crisis. Los síntomas sociales pueden incluir una disminución en las aspiraciones o abandono del colegio. El síndrome de estrés post-traumático (PTSD) es un diagnóstico psiquiátrico formal asociado con una forma extrema del estrés post-traumático. Ambos términos no son intercambiables.  El crecimiento post-traumático (PTG) es, por otra parte, la experiencia o percepción de un cambio positivo en nuestra vida “como resultado” de un trauma o crisis vital. Esto no quiere decir que se “alegren de haber tenido cáncer”, sino que explican que “han percibido beneficios de esta experiencia” o que “han sacado algo positivo de ello”.

Hago hincapié en “como resultado” por dos razones. Primero, porque es muy improbable poder tener medidas de antes y después, de personas que pasan por situaciones traumáticas o de enfermedad; la experiencia del crecimiento post-traumático depende de las reflexiones posteriores de los informantes. Segundo, también depende de las atribuciones que hacen los informantes del crecimiento o cambio en sus vidas debido al trauma. En ambos supuestos, sin medidas pre y post, se debe actuar con cautela sobre si ha existido realmente un cambio. Por ello, surgen dudas sobre la fiabilidad o validez de las reflexiones post-hoc del cambio positivo.

            Hemos intentado medir la validez de los resultados de nuestra investigación sobre el  (PTG) de dos maneras. Una, sometimos las grabaciones de las entrevistas en profundidad con los supervivientes de cáncer infantil a un panel de trabajadores sociales especializados en oncología pediátrica, pidiéndoles que catalogaran a los entrevistados según su estado psicosocial post-traumático: crecimiento positivo, regreso a la normalidad, estrés/lucha persistente o grave incapacidad/disfunción. Segundo, sometimos un resumen de las entrevistas que expresaban un crecimiento positivo a un panel independiente de supervivientes de cáncer infantil, preguntándoles si ellos habían tenido experiencias similares y si los resultados eran creíbles.

Dr. Ungerleider: ¿Cuál es la diferencia entre crecimiento post-traumático y resistencia?

Dr. Chesler: En este momento se están introduciendo una gran variedad de términos para describir el fenómeno del afrontamiento positivo subsiguiente a una crisis vital o trauma. Dado el emergente estado de investigación en esta área, aún no existe una distinción significativa, consensuada, empíricamente probada entre términos como crecimiento post-traumático, resistencia, lucha, experiencia beneficiosa y otras. Diferentes estudiosos utilizan distintos términos.  Muchos (aunque de ninguna manera de forma universal) sugieren que “resistencia” describe un “rebote” o regreso al funcionamiento anterior/normal, mientras que lucha y crecimiento post-traumático sugieren algún beneficio o un nivel más alto de afrontamiento o de calidad de vida psicosocial. Una distinción importante que se hace en este tipo de escritos es entre la evaluación del nivel de lucha o afrontamiento y la evaluación del crecimiento o cambio positivo.

Editor: ¿Puede darse en una misma persona asociado a un mismo acontecimiento un crecimiento post-traumático y un estrés post-traumático?

Dr. Chesler: Sí, por lo menos dentro del marco teórico y las evaluaciones actualmente en uso. Para un crecimiento post-traumático se requiere que la persona sea capaz de recordar la lucha asociada con el trauma o crisis vital, no que la niegue o la ignore. Para conseguir un crecimiento post-traumático es esencial recordar esta pena e incertidumbre, elaborarla e integrarla en la propia vida.

            La expresión de tales recuerdos dolorosos (y síntomas psicológicos, psicofisiológicos y sociales asociados) está incluida en algunas medidas de estrés post-traumático y pueden ser tomadas también como signos de un estrés persistente.

            El estrés post-traumático y el crecimiento post-traumático no son la misma cosa, pero algunos elementos de cada uno de ellos puede aparecer en la misma persona. Mis colegas y yo confiamos en poder llegar a probar esta posibilidad en un futuro cercano.

Dr. Ungerleider: ¿Cuáles pueden ser algunas de las experiencias de un joven que haya percibido un crecimiento post-traumático?

Dr. Chesler: Es importante recordar en este momento que yo no estoy sugiriendo que la mayoría de los supervivientes de cáncer infantil experimentan crecimiento post-traumático, pero algunos sí lo hacen.  Estos últimos explican esta experiencia de alguna de las siguientes maneras, que es, además, parte de la evidencia del crecimiento post-traumático:

  • Una nueva y mayor fuerza (fortaleza psicológica/resistencia)
  • Mayor compasión y empatía hacia los demás (por aquellos que están enfermos/incapacitados, por nuestros padres/hermanos)
  • Mayor madurez psicológica/emocional (y mayor en relación a sus compañeros de edad).
  • Un reconocimiento de la vulnerabilidad y de la lucha y un mayor aprecio a la vida.
  • Nuevos valores y prioridades (frecuentemente no tan materialistas, alta valoración de las relaciones íntimas).
  • Mayor claridad existencial o psicoespiritual (quién soy, cuál es el sentido de mi vida).

Dr. Ungerleider: ¿Qué capacidades o experiencias caracterizan a los jóvenes que experimentan crecimiento post-traumático? ¿Existe alguna diferencia entre los que desarrollan crecimiento post-traumático de los que experimentan estrés post-traumático; juega algún papel la resistencia o la riqueza u otros factores de estatus social?

Dr. Chesler: Recuerde que estamos hablando sobre crecimiento o cambio, no de un nivel de afrontamiento o funcionamiento, por sí mismo. Así que es posible para alguien, que tenía un nivel alto de afrontamiento/funcionamiento antes del diagnóstico y tratamiento, que continúe con este nivel sin que por ello experimente un crecimiento post-traumático. Y es posible para otra persona, que tenía anteriormente un bajo nivel de afrontamiento/funcionamiento, demostrar evidencia de un crecimiento post-traumático sin todavía llegar al nivel de funcionamiento/afrontamiento de la primera persona. Considere, por ejemplo, el caso hipotético de un hombre joven proveniente de una familia rota por alcoholismo y abusos, con un hermano en prisión. Antes de su diagnóstico de cáncer, este joven estaba dispuesto a abandonar los estudios y tenía un pobre futuro ante sí. Explica que durante sus largas y repetidas estancias en el hospital encontró entre el personal hospitalario la “única familia cariñosa que jamás hubiera tenido” y que a partir de su moldeado y apoyo decidió recibir asesoramiento, sacó el título de graduado escolar y ahora está asistiendo a cursos y tiene unas decididas aspiraciones profesionales. Él ha crecido y atribuye su crecimiento en gran parte a la experiencia con el cáncer infantil. Al mismo tiempo, aún se encuentra lejos de los estudios superiores y del tipo de estatus socio-económico que tienen otros jóvenes supervivientes (que pueden lograr éxitos habiendo o no experimentado un crecimiento).

            Tiene sentido teorizar que algunas capacidades preexistentes de afrontamiento psicológico (como la resistencia) están involucradas en la experiencia de un crecimiento post-traumático. Nosotros no hemos evaluado tales estados psicológicos internos y supone un importante dilema científico saber cómo evaluar sus naturalezas y roles anteriores. Éste podría ser un buen campo para futuras investigaciones.

            También tiene sentido teorizar sobre la influencia de ciertas características de estatus social como la riqueza, raza/etnia, provenir de una familia nuclear o tener familia y amigos significativos. Nuestra muestra no era lo suficientemente grande como para aportar más que preguntas sobre todo esto. Pero no hay que olvidar que nosotros estamos hablando de crecimiento y no de nivel, y el crecimiento puede ocurrir en cualquier estatus social....aunque podemos asumir que las familias con un mayor estatus pueden encontrar más recursos para promover el crecimiento que las familias de más bajo nivel. O como corolario, los servicios médicos y sociales en comunidades de más alto estatus pueden suministrar mayores recursos y apoyos facilitadores del crecimiento que las instituciones de comunidades de nivel más bajo.

            En base a nuestros datos, ¿qué sabemos o sospechamos que influye? Tenga en cuenta que en lo que exponemos a continuación hay tanto proposiciones como resultados; necesita más investigación y evaluación.

            El resultado de la enfermedad/tratamiento no incluye secuelas físicas importantes (según la apreciación de los propios supervivientes). Para algunos, una amputación no es un elemento capital mientras que para otros sí. Muchos supervivientes de tumores cerebrales no hablan de secuelas mayores por el tratamiento, especialmente en el área cognitiva y motórica. Por lo que tanto sus secuelas más serias y su capacidad cognitiva potencialmente comprometida puede afectar a su posibilidad de experimentar, integrar y articular una coherente narración de crecimiento.

            La capacidad cognitiva o madurativa para dar sentido a la experiencia e integrarla en la propia experiencia vital, esencialmente la capacidad para construir y articular una narrativa de crecimiento. Por lo tanto, es esencial haber sido diagnosticado/tratado a una edad en que uno puede entender y darle sentido (o que otros se lo expliquen) a lo que estaba sucediendo.     

            La edad en que fue diagnosticado y tratado. Algunos supervivientes muy pequeños tienen muy pocos recuerdos del trauma o crisis del cáncer infantil. Si además tienen ninguna o mínimas secuelas, puede que no tengan crisis subjetivas a las que enfrentarse (o recuerdos conscientes de lucha) y ninguna historia que contar. Por otra parte, los supervivientes que fueron diagnosticados con alrededor de 20 años puede que ya tengan formada una identidad bastante clara de su experiencia vital, haciendo más difícil el percibir cambios importantes o el integrar la experiencia del cáncer como un elemento central de crecimiento de su vida. Los jóvenes y adolescentes que son diagnosticados y tratados de cáncer a una edad de desarrollo madurativo, cuando sus identidades y sus historias vitales están empezando a formarse, puede que encuentran más necesario y fácil integrar la experiencia del cáncer dentro de esta historia.

            Apoyo de personas significativas que puedan proporcionarles amor, esperanza y una historia positiva de su experiencia con la enfermedad. Pueden ser, entre otros, padres, personal médico, amigos y otros supervivientes. Ciertamente también pueden influir positivamente miembros del equipo asistencial y de los servicios sociales si están dispuestos a incidir convenientemente en elementos de crecimiento y no sólo en la recuperación.

            La comprensión (suministrada por otros) de que el niño o el joven no ha tenido culpa ni de su enfermedad ni de su recuperación. En la gran mayoría de los casos de cáncer infantil no sabemos las causas de la enfermedad; es un accidente o un hecho fortuito y no una consecuencia de un comportamiento personal o familiar. Por lo tanto la autoculpa no es relevante y no debe ser un elemento al que haya que enfrentarse como en el caso de algunos cánceres en adultos u otras enfermedades/condiciones o acontecimientos traumáticos.

Dr. Ungerleider: ¿Existe evidencia de que el crecimiento post-traumático ocurra en supervivientes de otras experiencias traumáticas?

Dr. Chesler: Sí. El concepto se desarrolló anteriormente debido a investigaciones sobre la experiencia de supervivientes que, cumpliendo las siguientes características: aquellos que contaron con un buen apoyo (profesional y social/familiar) y que vieron o fueron ayudados a ver que no eran responsables de lo que les había pasado, informaron sobre un crecimiento importante en sus vidas.

Dr. Ungerleider: ¿Existe mucha literatura sobre el crecimiento post-traumático? ¿Cómo se aprende a intervenir para fomertarlo?

Dr. Chesler: La literatura es escasa pero va creciendo rápidamente con investigaciones sobre una amplia variedad de situaciones traumáticas y campos prácticos, guiadas en parte por la emergente tradición de la psicología positiva. Tiene sentido el que algunos de los programas o intervenciones en marcha para reducir el estrés post-traumático promuevan el crecimiento. Pero el reducir la amenaza de disfunción o aminorar el estrés no es lo mismo que promover crecimiento y se requieren nuevos tipos de intervención. Entre ellos uno primordial sería intentar, en las primeras fases del tratamiento, ayudar a los supervivientes a desarrollar una comprensión de su situación y a integrar la experiencia del cáncer en sus vidas. Es esencial el desarrollo de una narración coherente, tal como explicamos anteriormente. Hay veces infrautilizamos recursos, en este sentido la sabiduría y camaradería de otros supervivientes de cáncer infantil.  No sólo estos “veteranos” pueden compartir una historia y ayudar a los nuevos supervivientes a juntar sus propias piezas, sino que trabajando juntos como un grupo, pueden llegar a crear una “narrativa comunitaria” que llegue al público en general, ayudando a establecer una nueva cultura acerca del cáncer infantil

  Mark Chesler  Profesor de Sociología  Universidad de Michigan, Ann Arbor (USA)

Este texto se imprimió por primera vez en “The Prevention Researcher” vol. 10, supl. Diciembre 2003. Reeditado aquí con permiso del autor y de la revista

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Un viaje por el cáncer–visión parental, antes y ahora

                                                                                                Antonia Cooper

A principios de 1980, nuestro hijo Hamish era un saludable y divertido niño de 5 años. En su 6º cumpleaños en Febrero de ese mismo año, aunque todavía parecía estar sano, se quejaba ocasionalmente de un dolor abdominal. Todos sabemos que esto sucede frecuentemente con niños pequeños. No estaba excesivamente preocupada, aunque discretamente pregunté en el colegio y me tomé un mayor interés por sus deposiciones. Durante las semanas siguientes se quejó más amenudo de dolores abdominales y su apetito, normalmente voraz, disminuyó. Dentro de mí empezaron a sonar señales de alarma. A principios de Mayo, comenzaron las largas y angustiosas visitas a nuestro Centro de Salud.

Nuestro médico estaba fuera con permiso sabático. Como familia, hasta entonces no habíamos visitado mucho nuestro Centro de Salud. Este médico era el único miembro del equipo que realmente conocía a Hamish. Era el único que hubiera podido darse cuenta, en comparación al aspecto usual de Hamish, que realmente no estaba bien. Estaba más pálido, más delgado y más letárgico. Algunas veces se quejaba de dolores en los muslos, otras en el pecho o en su abdomen. Ocasionalmente chillaba de dolor cuando le abrazaba. La luminosidad de mi hijo estaba desapareciendo. Sus amigos y maestros comentaban estos cambios.

Durante un período de 13 semanas consultamos con 5 diferentes médicos de familia (ninguno era nuestro médico, que seguía de permiso) y un sexto por teléfono cuando Hamish tuvo fiebre muy alta una noche. Ninguno de ellos, aunque nos escuchaban con mucha atención, podían dar un diagnóstico concluyente. Repetidamente me decían que probablemente era un “virus” y eventualmente desaparecería. Pedí una analítica. Aunque dio un poco de anemia, no se la consideró significativa.

            A principios de Julio no lo pude aguantar más. Algo dentro de mí decía que mi hijo estaba gravemente enfermo. Sin esperar a que me remitiera un médico de familia, pedí una consulta privada con el pediatra local. La noche antes de la consulta escribí cada detalle de lo que había pasado con mi hijo hasta ese momento Se le hizo un examen exhaustivo a Hamish. El pediatra me dijo que no encontraba ningún problema. El terror que sentí en ese momento casi me deja petrificada. Respiré hondo e insistí en dos pruebas más. Una, un análisis de sangre de más amplio espectro (de hecho sugerí una prueba de fiebre glandular) y la otra, una simple radiografía de tórax. La última no podía ofender al pediatra que, muy razonablemente, no quería infligir procedimientos invasivos a un niño sin síntomas aparentes – y, por primera vez me informa que Hamish tiene dextrocardia. A las 24 horas recibimos una llamada telefónica a casa. La velocidad de sedimentación del recuento de eritrocitos era muy alta. Nos dijeron que avisáramos para que lo ingresaran inmediatamente en el hospital para investigar.

            Sabía que ellos tenían un listado de sospechas que iba desde un catarro común hasta un cáncer. Según pasaban los días y le sometían a todo tipo de pruebas, me encontré a mi misma preparándome para afrontar lo que ya intuía iba a venir.  El 16 de julio de 1980 me dijeron que mi hijo tenía un neuroblastoma estadío IV y que sin tratamiento no sobreviviría más allá de 3-4 meses. Podrá ser difícil de entender, pero mis lagrimas eran de alivio – al fin alguien reconocía nuestra lucha.

            Escribí estas líneas hace muchos años y desde entonces estoy íntimamente involucrada en la Sociedad de Neuroblastoma, que este año conmemora su XX aniversario. Hamish murió el 1 de diciembre de 1981 y este año me dispuse a descubrir qué cambios podrían haber ocurrido en las experiencias de los padres de antes y de ahora. Una cosa es tener conocimiento de los progresos que ha experimentado la investigación médica mundial que está trabajando para conseguir mejores tratamientos y la cura eventual para este tumor infantil tan agresivo. Lo que yo quería averiguar es si las actitudes de ahora difieren debido a las posibles mejoras en los diagnósticos y cuidados. ¿Están en este momento más familiarizados el promedio de médicos de familia con la existencia del neuroblastoma? ¿Se toman más en serio las intuiciones de los padres? Sé que es muy raro que un caso de neuroblastoma llegue a la consulta de un médico de familia, puede no darse en toda su vida profesional. Esto, sin embargo, debe impulsar al actual médico de familia a derivar al paciente – por el simple hecho de escuchar a los padres. En el transcurso de mi investigación, fui invitada a visitar un hospital de oncología pediátrica. Fue muy duro escuchar que todavía se producen largas demoras entre los primeros síntomas que se ven en el Centro de Salud local y el eventual estudio y diagnóstico en el hospital. Esto no quiere insinuar que las demoras puedan afectar el pronóstico, sino que resaltar que podría evitarse mucho estrés a las familias si existiera una mayor concienciación al respecto.

            Hamish fue diagnosticado en un hospital regional que, aunque era un centro universitario excelente, no disponía en ese momento de unidad de oncología pediátrica. Fue remitido a un hospital especializado en Londres donde empezaron con el tratamiento. En poco tiempo tuvo que cambiar diariamente de vías intravenosas. Soportó la cifra espeluznante de 100 agujas antes de la llegada a Inglaterra de los catéteres Hickman, que tanto ayudan en la administración de la quimioterapia y las analíticas.

            El equipo del centro especializado comenzó a aceptar mi necesidad de conocimiento. Debió de resultarles difícil no sólo enfrentarse con unos padres angustiados pero también con una madre que exigía tener la formula química de cada citostático y de su trayectoria. Yo necesitaba ser una parte integral del equipo médico hasta el punto, por ejemplo, de administrar yo misma a mi hijo una medicina muy específica que se utilizaba para ayudarle en las aspiraciones medulares. Ahora me asegura el oncólogo pediatra local que en la actualidad se utilizan anestesias más convencionales.

            Para la familia era muy importante  poder continuar con una vida “normal” y un buen ejemplo de ello era nuestra intención de permitir que Hamish pudiera ir al colegio siempre que fuera posible. Aunque existía una Enfermera especializada en Oncología Pediátrica dentro del hospital regional, era un personal muy poco frecuente en comparación con el número actual de enfermeras a domicilio. Por lo tanto al objeto de poder explicar a los compañeros de mi hijo lo que estaba pasando y las precauciones que había que tener, yo misma iba a la clase y les hablaba de la enfermedad, les enseñaba un cateter Hickman para que se familiarizasen con la situación y no se asustaran al tiempo que no involucraran a Hamish en juegos muy rudos.

            Creo que la actual apertura al hablar y la cobertura que realizan los medios de comunicación sobre el mundo de la medicina y, en particular, sobre el cáncer, ha ayudado enormemente a sensibilizar a grandes sectores del público sobre los problemas que rodean a un paciente de cáncer. En 2003, existen todo tipo de recursos para el asesoramiento y guía de los pacientes, especialmente a través de internet, por lo que es fácil conocer qué protocolos están administrando a un amigo o familiar.

            Entonces no era fácil conseguir el bienestar del paciente. El hospital de referencia tenía continuamente problemas de lavandería. Muchas veces no había suficientes sábanas, mantas o almohadas. Considerando que esto era inaceptable cuando mi hijo estaba siendo sometido a un tratamiento que muchos humanos no soportarían aplicarlos a sus mascotas, regresamos en nuestra segunda visita al hospital con todo lo necesario. Ni decir tiene que esta actuación provocó un gran malestar con la administración del hospital. Pero el equipo asistencial estaba encantado de permitirnos esta invasión de objetos hogareños. Sin embargo el Departamento de Sanidad y Seguridad Social, representado por una fiera mujer escocesa, se presentó un día a los pies de la cama de Hamish diciendo que estábamos violando las normas de seguridad. Parece ser que el peligro provenía de la posibilidad de que los peluches se incendiasen! ¿Pero es que los niños iban a fumar en la cama, nos preguntamos? Por esa época parece ser que un cirujano irlandés llegó a afirmar indignado que la simple idea era ridícula ya que él “nunca había oído de un pato incendiado”! Hoy la mayoría de los niños en las plantas de oncología pediátrica están deliciosamente arropados por sus peluches, si así lo desean, y, en cualquier caso, los objetos de casa no se ven como un insulto al entorno hospitalario.

            Otra rareza en esa época era la existencia de una sala para padres y un espacio para preparar pequeñas comidas “dentro de la planta”. Pienso que la posibilidad actual que tienen las familias de disponer de un espacio para conversar y apoyarse mutuamente se valora convenientemente. Es muy terapéutico  poder pasar unos minutos separados del niño y compartiendo nuestros miedos y esperanzas con  otros en nuestra misma situación. La solidaridad que surge en dichos espacios resulta casi siempre beneficiosa para animar a hablar y compartir; en cuanto a mí, era una forma adecuada de poner mis preocupaciones en perspectiva. Descubrir que A era una madre con su marido trabajando en el extranjero y otros cuatro niños en la familia o que B era un padre soltero cuyo jefe reaccionaba muy poco comprensivo con sus faltas al trabajo, me hacían sentirme muy agradecida al poder estar con mi marido cuando lo necesitaba, ya que trabajaba en un negocio familiar, o saber que mi hija de 5 años estaba muy bien cuidada por la familia y amigos.

            El primer hospicio del mundo, un lugar de “respiro” para familias como las nuestras, no se construyó hasta casi un año después de la muerte de Hamish. La idea de la hermana Frances Dominica de Oxford para este tipo de “casa desde casa”, llamada Casa Helen, cambiaría decididamente la forma de proporcionar cuidados a los niños con enfermedades mortales o con minusvalías de por vida. Desde esa primera casa en 1982, en este momento hay más de 27 lugares similares sólo en Inglaterra, y se siguen creando continuamente. Dentro de 3 meses se inaugurará otra en Oxford, un edificio llamado Douglas House para gente joven con edades entre 18 y 40 años. Los progresos en la medicina han permitido alargar la vida de muchos pacientes que hace 20 años o más no tenían posibilidades de sobrevivir al cáncer infantil.

            El control del dolor menos mal que ha avanzado muchísimo desde aquellos tiempos de gran recelo en los comienzos de 1980. Muchos profesionales de la salud, sobretodo aquellos alejados de los centros especializados, estaban dominados por la sombra del “caso del Dr. Arthur”. (El  Dr. Arthur, un pediatra de muy buena reputación,  fue acusado y absuelto de eutanasia activa. En 1980, un bebé con síndrome de Down fue rechazado por su madre tan pronto como nació. El Dr. Arthur prescribió un sedante para evitar que el niño estuviera continuamente buscando alimento. Al niño sólo se le suministró agua y murió en 3 días). Algunas argumentaban la posibilidad de adicción a los opiáceos. En ese momento éramos testigos de cómo un niño con un dolor enorme y en una situación  terminal por cáncer, los médicos no le suministraban suficiente medicación contra el dolor por si se volvía drogodependiente! Vuelvo a referirme al tratamiento con animales. En ese momento ningún cirujano veterinario con conciencia sometería o permitiría que un animal sufriera dolor. Hoy en día contamos con bombas auto-administradas por el propio paciente para el control del dolor. También existen los parches. Toda la ética del cuidado paliativo forma parte de la medicina moderna. Mi propia experiencia post-operatoria me asegura de que en la actualidad existe un enfoque totalmente diferente para el control del dolor.

Éstos son mis deseos para el futuro                                                                                 

            Espero que todo personal médico considere a los padres de un niño enfermo como un miembro muy valioso del equipo asistencial. Aún aquellos padres que den la sensación de no comprender el concepto de tratamiento, protocolo, medicación o procedimiento médico, necesitan la empatía de los doctores, enfermeras, trabajadores sociales y cualquier personal de la salud. La capacidad de permanecer al lado a pesar de que los tratamientos no funcionen, de ser honestos a pesar de la situación irremediable, supone el tipo de cuidado más humano e integral.

            Espero que ningún padre tenga la necesidad de ser asertivo al objeto de que le escuchen. Muchas veces aún oímos a padres que sienten que se les tacha de neuróticos al intentar exponer una preocupación a alguien con poder de comprender.

            Espero que todo ese material escrito, editado tan meticulosamente por las organizaciones para que sirvan de información a los angustiados padres, no se queden escondidos en los armarios sin ver la luz del día. Hay que entregarlos!

            Espero que a aquellos que más se beneficiarían de escuchar las frustraciones de algunos padres se les encierre en una habitación y se les obligue a escuchar. Aquellos que realmente se preocupan no necesitan ser convencidos. Somos muchos los que estamos dispuestos a ayudar a los profesionales de la salud a entender mejor las necesidades de las familias enfrentadas a una situación de vida o muerte. Por favor, utilícennos como portavoces, como escritores. La barrera que más temo es aquella que separa a algunos profesionales de la salud de los pacientes y sus familias. Puede verse como una cortina que cae sobre los ojos del profesional médico. Puede que consideren  necesario dejar de lado las emociones para mantener una objetividad que asegure  unos juicios médicos eficientes. Pero esa no es una excusa y conseguirían  un mayor progreso en su vocación elegida si la comunicación profesional con los pacientes fuera en ambos sentidos. Durante estos 21 años desde la muerte de mi hijo Hamish, he sido testigo de las mejores formas de apoyo, cuidado, guía y curación dadas por aquellos que estaban dispuestos a expresar su humanidad y compartir la experiencia.

Agradecimientos:

Quiero agradecer el apoyo y la ayuda que me han brindado durante mi investigación: Chris Mitchell, Denise Tritto, Hannah, Mike Stevens, Judith Armstrong, Annabel Foot, Jon Pritchard, A.R.C. y R.C.T.J.

                                                                                                               Antonya Cooper

Este artículo se publicó por primera vez en The European Journal of Cancer (EJC), Nov. 2003, Vol. 38, No. 17 y se reedita aquí con el permiso de la revista y la autora.

 

Cáncer Infantil - Retrospectiva de una madre.      Renate Pfeifer 

En Marzo de 1994, cuando nuestro hijo Stefan tenía 13 años, fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda. Se le trató con quimioterapia según el protocolo BFM-92 en el Hospital Infantil Universitario de Bonn, Alemania, seguido por radiación craneal y terapia de mantenimiento. Se fue recuperando lentamente de los efectos secundarios de la enfermedad y su tratamiento y la vida empezaba a normalizarse cuando en Noviembre de 1997 recibimos con estupor la noticia de que nuestro hijo Martin, entonces 18 años, era diagnosticado con un osteosarcoma de pelvis. Él también recibió quimioterapia, fue operado y recibió más quimioterapia según el protocolo COSS-96. Le quitaron la mitad de su pelvis y un hueso de la cadera. Debido a ello tiene una minusvalía, camina con una cojera severa, no puede correr o montar bicicleta y necesita unos cojines especiales para sentarse. Sin embargo ha aprendido a sobrellevar estas deficiencias relativamente bien.

            Sólo un año después, en Diciembre de 1998, Stefan, entonces con 18 años, tuvo una recaída de su leucemia, que fue tratada con la más intensiva terapia de recaída y nuevamente con radiación craneal y tratamiento de mantenimiento.

            Hoy nuestros dos hijos están plenamente integrados en su entorno social y están asistiendo a la universidad: uno estudiando Medicina y el otro, Informática.  Como comprenderéis, todos nosotros esperamos que el cáncer sea por fin ya una cosa del pasado. No es muy usual que dos niños de una misma familia –tenemos también una hija de 20 años- sean diagnosticados de esta horrible enfermedad y nuestra experiencia no debe asustar a otros padres. Nosotros queremos exponer aquí nuestra experiencia personal y cómo aprendimos a superarlo.

            Al final de la primera etapa de tratamiento de Stefan, empecé a involucrarme en el grupo local de padres con niños con cáncer del Hospital Infantil Universitario de Bonn así como en la organización nacional para todos los grupos de padres de Alemania y que comparte oficinas con la asociación local.  En la actualidad coordino un programa escolar que mantiene al paciente unido a su colegio de origen a través de un canal Intranet. Cuando ingresan en la unidad un paciente en edad escolar, se le dota con un ordenador portatil con acceso a Internet que le permite participar en las actividades de su clase. También dotamos a la clase del colegio de origen con un servidor y una cámara,  dando instrucciones tanto a la maestra como a los compañeros que están encantados de poderse comunicar con el alumno en el hospital. De esta forma los pacientes están conectados muy estrechamente con sus compañeros y maestros, mantienen su actividad escolar y se informan sobre todo lo que está ocurriendo en el colegio.

            El diagnóstico de cáncer infantil supuso un gran choque emocional para nosotros, sobretodo porque  tocó a la familia por tres veces. Retrospectivamente podemos decir que fuimos afortunados por residir en un sitio con un centro de referencia de oncología pediátrica donde los chicos recibieron el tratamiento adecuado y unos cuidados excelentes. Se nos informó detalladamente sobre todos los aspectos de la enfermedad y su tratamiento. Recibimos contestación a la mayoría de nuestras preguntas –desde luego no a la de ¿y por qué nosotros?., que aún nos ronda por la mente a pesar de que nosotros, los padres, acudimos a asesoramiento genético. Durante los tratamientos, los doctores y enfermeras siempre encontraron un momento para hablar con nosotros y explicarnos cada nueva fase y todas las medicaciones que se estaban utilizando. La mayoría de las veces estabamos preparados para todos los efectos secundarios que pudieran surgir y las razones por las que se tomaban éstas u otras medidas. Nuestros hijos también estaban bien informados, lo que ciertamente incrementó su colaboración. Ambos tenían un port-a-cath que facilitó la administración de las infusiones necesarias. Ellos siempre conocían la dosis de cada medicación y podían controlar sus propias bombas de infusión lo que les daba independencia y sentido de responsabilidad.

            Cuando me reunía con padres de otros hospitales siempre me sorprendía lo mucho que yo sabía sobre la enfermedad de mis hijos en comparación con otros padres. Desde luego nos ayudaba el hecho de estar familiarizados con la medicina- mi marido es médico general. Pero honestamente,  la mayor parte de los conocimientos sobre la enfermedad los adquirí en la Unidad y en mi trabajo con el grupo de padres. Para nosotros esta información y comprensión de la situación nos ayudaba en la toma de decisiones y en el apoyo a nuestros hijos. También nos dimos cuenta que una comunicación honesta ayudaba a nuestros hijos –como a otros pacientes- a soportar mejor los tratamientos con todas sus implicaciones.

            Cuando estuvimos en el hospital por primera vez, nos sorprendió la situación de la planta. Necesitaba una renovación urgente: sólo había dos baños para 16 camas, las habitaciones eran de 4 o más camas, sin ninguna privacidad – muy incómodo para pacientes adolescentes! El presupuesto de la Universidad no tenía recursos para unas reformas profundas. Así que el grupo de padres tomó la iniciativa y recaudó suficiente dinero como para renovar la vieja planta y un edificio anexo, lo que dobló el espacio de la Unidad. Ahora podemos enorgullecernos de las modernas instalaciones con todo lo necesario para todo tipo de tratamientos: habitaciones confortables de una o dos camas y baño privado, habitaciones de aislamiento para el trasplante de células madre, una sala de juegos muy espaciosa que por la noche se convierte en un lugar de reunión para los adolescentes, una sala para padres con una pequeña kitchenett, dos modernas salas de tratamiento, un hospital de dia totalmente equipado con camas y aparato de recogida de células madres, cuartos para el equipo psicosocial y mucho más. En poco tiempo la situación ha mejorado enormemente.

            A pesar de la apariencia que tenía la Unidad, desde un principio contamos con un cuidado médico muy profesional y esto nos proporcionó confianza en todas las decisiones que teníamos que tomar. Es esencial contar con un equipo de enfermeras bien entrenadas. Son las primeras en darse cuenta de cualquier cambio en la conducta o apariencia del paciente y tomar las medidas oportunas. No sólo realizan su labor más rutinaria, pero también confortan a los pacientes tomando en serio sus miedos, recogiendo, en la medida de lo posible, sus gustos y disgustos y otras muchas cosas más.

            El apoyo psicosocial es una parte integral del tratamiento. Existen dos psicólogos, un trabajador social y un terapeuta infantil que se ocupa de toda la familia diariamente. Pueden, por ejemplo, ayudar en todos los aspectos legales y financieros, o apoyar a la familia cuando lo necesitan.  Nosotros teníamos –aparentemente- una familia que funcionaba bien y necesitamos sólo esporádicos apoyos, pero conocimos a muchas familias, sobretodo monoparentales,  que afortunadamente recibieron mucha ayuda a lo largo del tratamiento activo y aún después. En la actualidad la Unidad cuenta también con un equipo a domicilio: cuatro enfermeras que visitan a las familias en casa para proporcionar los cuidados que sino tendrían que recibir en el hospital de día. Este tipo de ayuda es especialmente importante para los niños en fase terminal, que de esta forma pueden ser atendidos en su casa.

            Con cada nueva hospitalización, nuestra familia se tenía que preparar para cualquier situación inesperada. La tercera vez que nos tocó ya estabamos muy experimentados, aunque el tratamiento era mucho más intensivo y nuestros miedos –realistas- mucho más profundos. Como vivimos cerca del hospital, podíamos turnarnos con el paciente –nosotros, los padres, los hermanos, los amigos, las novias. Muchas veces nos reuníamos toda la familia alrededor de la cama, pero otras veces pensábamos que era conveniente dejarlo solo con los hermanos o los amigos. De esta forma podían hablar de algunos miedos que, tal vez, querían esconderlos de nosotros, los padres. Sin embargo, lo más importante es que todos estaban bien informados en todo momento.

            Estamos agradecidos a los nuevos tratamientos del cáncer infantil. Las terapias, aunque son más intensivas estos días, también son más tolerables con unos efectivos cuidados de soporte, especialmente en el control de nauseas y vómitos. Sabemos por antiguos pacientes las dificultades que hubiéramos tenido que pasar sin estos avances.

            Para Stefan la radioterapia y el tratamiento de mantenimiento supuso una gran frustración. En ambas ocasiones tuvo que soportar efectos secundarios severos que le impedían, como le hubiera gustado, volver lo antes posible a la vida normal. En lugar de ello se sentía muy cansado, a menudo mareado y revuelto. Pero su entorno social –amigos, familia- le apoyaron mucho y terminó su escolarización con buenas notas. Le disgustó mucho no poder continuar con su deporte favorito, tenis, ya que su espina dorsal está dañada por la enfermedad. En sustitución empezó a dedicarle tiempo a la música y ahora es un gran batería, tocando en diversas bandas –por diversión y dinero!

            El tratamiento de Martin fue diferente, especialmente por la cirugía invasiva –que se hizo en otra ciudad- seguida de ciclos de quimioterapia: una semana en el hospital, dos en casa. En el medio tuvo que operarse nuevamente para quitar unas metátasis de pulmón. Necesitó mucho más cuidados físicos ya que estuvo escayolado desde la cintura la mayor parte del tiempo de su tratamiento. Y cuando le quitaron la escayola, tuvo que aprender a caminar sin parte de su cadera y una pierna más corta que la otra –un joven adulto que necesitaba ayuda como un bebé! No fue fácil para él aceptar esta ayuda de nosotros, salvo de las enfermeras. En su deseo por ganar nuevamente su independencia lo antes posible, sometió a su cuerpo a un entrenamiento sin concesión. Tan pronto como pudo, tomó clases de conducir y sacó el carnet. Le compramos un pequeño coche con lo que ganó otro poco más de independencia. En la actualidad vive en otra ciudad, tiene novia y con suerte acabará pronto sus estudios.

            Pero nuestros hijos eran adolescentes, casi jóvenes adultos, cuando fueron diagnosticados de cáncer. A pesar de ello se les trató en una unidad pediátrica, lo que fue bueno. Pensamos que los cuidados y tratamientos para este tipo de enfermedades estaban en las mejores manos en esta Unidad. Se les respetó siempre como personas con derechos propios para tomar decisiones. A lo largo del tratamiento frecuentemente dependen de la ayuda de otros –enfermeras, padres, hermanos.  A cambio nosotros intentábamos respetar sus necesidades y deseos al objeto de devolverles algo de su independencia perdida y darles sentido de responsabilidad sobre su destino.

            En Alemania una familia con un niño con cáncer tiene derecho a un periodo de cuatro semanas de rehabilitación, pagado por la seguridad social, en un centro especializado. Nosotros decidimos no hacer uso de esta posibilidad, pero en su lugar nos tomamos unas largas vacaciones.

Deseos para el futuro.

            Todos los padres y pacientes quisiéramos ver las tasas de supervivencia incrementadas a un 100%. Sería maravilloso que todo niño con cáncer tuviera la posibilidad de sobrevivir. Mientras, el miedo a una posible recaída sobrevuela sobre nuestras cabezas como la espada de Damocles.

            Han cambiado para mejor muchos procedimientos de tratamiento desde nuestra época.  Algunos ejemplos son: mejor cuidados de soporte y de control del dolor, se controla mejor la nausea y vómitos y se pone anestesia para los procedimientos dolorosos. Nuestro deseo es que la calidad de los cuidados no se vea afectada por los anunciados recortes en los presupuestos de nuestro sistema de salud. También sugerimos una mejor coordinación entre todos los centros involucrados en el tratamiento. Esto reduciría esperas y mejoraría, sin lugar a dudas, la eficiencia.

            A nuestros hijos les hubiera gustado unas instalaciones más apropiadas para los adolescentes o jóvenes adultos. Aunque prefieren el tratamiento dentro de Unidades de pediatría con expertos en oncología pediátrica, les hubiera gustado contar con espacios propios en la planta, una sala de adolescentes, un lugar donde reunirse los pacientes de su grupo de edad para escuchar música, jugar sus juegos o simplemente hablar. Desde luego, hubieran preferido estancias más cortas en el hospital y, de ser posible, un tratamiento de menor duración, y sobre todo, no sufrir dolor. Ellos todavía esperan una mayor comprensión por parte de sus iguales y de su entorno social sobre la enfermedad y sus secuelas a largo plazo.

Renate Pfeifer, Fundación de Leucemia de Alemania. Email: pfeifer.renate@gmx.de

Este artículo fue editado por primera vez en la European Journal of Cancer (EJC), Nov. 2003, Vol. 38. No. 17 y se reedita aquí con el permiso de la revista y la autora.

 

LOS PADRES DURANTE LA ETAPA FINAL.   Maria Trifonidis

            Creo que las personas que pasan por la vida sin haberse convertido en padres o sin sentir la experiencia de la paternidad, no pueden darse cuenta de la profundidad y extensión de los sentimientos humanos, que constituyen la esencia de la vida.

            Para todo lo que voy a decir a continuación no he recurrido a ninguna bibliografía. Son palabras que provienen del alma. Un alma común, la de mi marido y mía, también la de los padres de Teodora y de Cristos, la de los padres de Michael y Steve y la de tantos padres que encontramos en el camino.

La etapa final.

            Si tuviera que definir cuál es la Etapa Final, yo la limitaría al periodo que comienza con la última recaída hasta el último momento.

El periodo entre el diagnóstico y la recaída.

            Ya ha pasado un tiempo desde el diagnóstico. Los padres se van recuperando emocionalmente, han vuelto a juntar los pedazos de su corazón roto y, en la medida de lo posible, han reiniciado el curso de la vida y la familia. Con todas las fuerzas disponibles, focalizan su atención e intereses en un solo punto: este niño particular. Les informan de la enfermedad y de lo que se espera de ellos, siguen al pie de la letra las indicaciones del médico, leen todo lo que encuentran sobre este tema y se autoconvencen de que se han convertido en los sanadores de “esta específica enfermedad”.

            En el subconsciente se están preparando para enfrentarse a la etapa final, sin darse cuenta ni aceptarlo. Si todo resulta bien, esta preparación que precede se vivirá con un sentimiento de victoria y alivio.

            Si las cosas al final no resultan bien, esa preparación demostrará ser aún más necesaria. Cuando ante una subsiguiente recaída parece que no pueden soportar más, los angustiados padres comprobarán con sorpresa que todavía pueden resistir, que todavía están ahí para afrontar la situación, porque en algún lugar de su mente se han estado preparando para este resultado y lo esperaban.

La recaída.

            Este periodo de recaída contiene más de insoportable dolor que de sorpresas.

            La atención de los padres no se dirige en este momento a hacer esfuerzos por aprender, o preguntar, o reponerse emocionalmente.

            Son conscientes ahora de que disponen de todo lo que necesitan saber sobre la “enfermedad”, la “recaída” y las “posibilidades”. La esperanza se niega a seguirles. Se enfrentan cara a cara con la verdad. Ellos mismos, las posibilidades y todas las puertas cerradas. La situación, los exámenes médicos, las tomografías, les rompen el corazón. La creencia de un resultado positivo, que hasta ahora era su único aliento, les ha abandonado.

            Tienen que recolocar sus actitudes frente al enemigo. El enemigo está por delante, sin embargo la batalla tiene que continuar. Se necesita un cambio de táctica. El momento es crucial. Tienen distintas opciones.

  • Aceptan la situación y cooperan con los médicos o reaccionan considerando a los médicos responsables de la recaída.
  • Visitan algunos centros médicos extranjeros
  • Se refugian en la religión visitando un monasterio tras otro
  • Se dedican a buscar otros métodos alternativos de terapia
  • Pero también hay quienes abandonan la batalla y simplemente esperan lo inevitable

Aunque la naturaleza no dota a todo el mundo con el mismo potencial, ni el mismo entendimiento, ni le ofrece las mismas oportunidades, espera de todos las mismas capacidades cuando permite que todos se enfrenten al mismo problema y experimenten el mismo dolor.

Después de la recaída.

            La presencia de nuestro hijo, después de ser conscientes de que sólo será temporal, se convierte en algo especialmente valioso. De pronto adquiere una dimensión enorme y, mientras que los padres se encuentran en compañía de su hijo, se sienten tan embargados por esta presencia como ningún padre de un niño sano podrá nunca experimentar.

            En este corto periodo de tiempo, los padres concentrarán los hechos, sentimientos y experiencias de toda una vida. Cada momento es especial, cada hora es importante.

            Estos serán los momentos, las horas, que formarán parte de nuestros recuerdos para toda la vida y que permitirán para siempre mantener a nuestros hijos vivos dentro de nosotros.

            Nuestros niños, transformados en esta etapa en pequeños “Dioses” en nuestras manos, enriquecen nuestras vidas con sentimientos desconocidos para nosotros hasta ese momento. Las alegrías que se experimentan en este momento de nuestra vida, que yo caracterizaría como fase “de espera”, son únicas.

            En este periodo de tiempo, bebemos insaciablemente de la presencia de nuestros hijos, hacemos que cada momento sea valioso, estamos ahí plenamente, participamos.

            Nuestra existencia en la tierra ha adquirido un elemento decisivo, un destino y un sentido claro.

            Paramos el transcurso del tiempo. Porque en esta etapa podemos prolongar los días, extender las horas, vivir sólo en el presente, dejando el oscuro futuro suspendido hasta que llegue.

Personal médico y paramédico.

            Todo el personal médico y paramédico debe tener en este momento una presencia clara en lugar de desaparecer, considerando que no pueden ayudar al no poder ofrecer ninguna terapia. Deben olvidarse de actuar sólo desde una perspectiva puramente profesional y permanecer cercanos con afecto, claridad, educación, disponibilidad, paciencia y respeto frente al tumulto emocional del alma de los padres. El niño todavía está aquí. No debe percibir ningún cambio en las visitas por la mañana del doctor.

            El niño en fase terminal no necesita doctores con una impecable profesionalidad y un comportamiento rígido. Un médico de este tipo puede ser un microbiólogo, un dentista u otro por el estilo.

            Aquí estamos atendiendo a un niño que se va a ir. En este caso la relación de los padres y el niño con el doctor debe adecuarse al día a día. Ahora se establece una relación de dependencia. La presencia del doctor va a jugar un papel catalítico en la calidad de vida de la fase final.

            La presencia del doctor pasa a ocupar un puesto predominante en la vida de toda la familia.

            En esta etapa los padres necesitan que se les asegure que han hecho todo lo correcto y preciso. La futura vida de los padres y de toda la familia dependerá en gran medida de las seguridades que trasmita el médico.

            Los oncólogos, hematólogos y pediatras deberían recibir cursos especiales de psicología, mejor aún, deben poseer una humanidad innata.

Dolor.

            El dolor es el elemento básico en este periodo de tiempo. Si el niño sufre dolor, todo lo que los padres están intentando hacer se viene abajo. Los angustiados padres han llegado a aprender a aceptarlo todo, hasta el final inminente. Pero no son capaces de soportar ver a su hijo con dolor. Todas las fuerzas que han ido reuniendo con tanto esfuerzo los abandonan. Permítanme referirme particularmente al tema del dolor, afirmando que ni la ciencia ni el personal médico han puesto todavía el interés necesario y que aún son muchos los niños que sufren dolor. Es como mínimo inaceptable que en nuestros tiempos se permita que los niños sufran dolor. La ciencia del Siglo XXI les debe a estos niños al menos ese consuelo.

Hermanos.

Los hermanos, en medio de esta avalancha de acontecimientos, están de espectadores de la situación que se desarrolla en entorno a ellos, algunas veces en silencio, otras reaccionando y creando problemas, al objeto de atraer nuestra atención, ya que no existe otra forma de hacerlo.

            Nosotros los padres, en nuestra angustia, nos olvidamos que todos los niños tienen los mismos derechos. Les infligimos, sin darnos cuenta, miedos, culpa, remordimiento, fatiga y dolor. Sus tiernos años de infancia siempre se verán marcados por este periodo y el impacto futuro, ya sea positivo o negativo, será inevitable. La mejor forma de enfrentar la situación es involucrándolos en el “problema”. ¿Pero qué padre puede actuar y pensar racionalmente bajo la carga de tantas emociones y acontecimientos?

            Lo que todos podríamos y podemos hacer como mínimo es, creo, recordarnos de vez en cuando de pedirles disculpas a nuestros otros hijos y solicitar su comprensión por nuestro comportamiento tan parcial, al mismo tiempo que les damos las explicaciones necesarias para liberarlos de sus remordimientos y temores.

            Al menos eso fue lo que yo intenté hacer, desde luego muy pocas veces, y creo que hoy en día tengo un hijo sin problemas psicológicos, con el que mantengo una buena y sólida relación.

Abuelos, tíos, amigos cercanos.

            24 horas de dolor es mucho para nosotros los padres. Sin embargo, las personas cercanas, que están a  nuestro lado,  sufren con nosotros y su ayuda es valiosa. El que compartan nuestro dolor y nos ofrezcan un hombro para llorar nos hace sentir, yo diría que a todos, más afortunados que otros.

Entorno social más amplio, vecinos, parientes lejanos y amigos.

            La comunicación con todos estos grupos de personas puede proporcionar a los padres reflexiones y experiencias relativos a la naturaleza humana que pocos  profesionales pueden proclamar poseer.

            Los temores desenmascaran al entorno social más amplio y los padres, y también el niño, muchas veces se enfrentan a la piedad más que al amor, a la curiosidad más que al interés, a la indiferencia más que a la ayuda, algunas veces, incluso al racismo.

            Es mejor que el entorno social amplio permanezca muy “amplio”. Cualquier intento de reconciliación resultará como mínimo “falso”, en mi opinión, creando en lugar de resolviendo problemas para los padres y el niño.

El colegio.

Puede  ser el caso que los psicólogos recomienden en esta fase –dependiendo, desde luego, de la situación física del niño- el regreso al colegio.

            El niño debe de tener al menos la posibilidad de sentirse libre para seguir sus deseos, sin intrusiones.

            El niño tiene derecho a programar su vida y hacer lo que él realmente desea. Si el niño decide continuar su escolarización en la escuela, los padres se encontrarán con problemas adicionales como la reintegración suave del niño al colegio y cuestiones relativas a la enfermedad, por ejemplo, leucocitos bajos, etc.

Atención a domicilio.

El derecho del niño de permanecer dentro de sus “dominios privados” durante la fase final es sagrado. El niño, si así lo desea, pueda haber solicitado en esta fase que la atención médica se realice en casa. Sería ideal que existiera una unidad con doctores, personal paramédico y psicólogos que visite y atienda al niño en su casa.

            De esta forma los padres podrán ofrecer a su hijo todo su cuidado amoroso y disfrutar de momentos de paz y serenidad a solas con su hijo, lejos del ambiente desasosegado del hospital que distrae su atención.

Contención económica.

            En este momento los padres son incapaces de trabajar, mientras que las necesidades del niño, como la de los otros miembros de la familia, van incrementándose.

            Los deseos de los padres de proporcionar a su hijo el mayor bienestar posible y las mejores condiciones de vida son tremendamente conmovedores.

            Si no hay dinero u otra forma de dar unas condiciones de vida adecuadas al niño en su fase final, los padres se encuentran con una dificultad añadida. Cuando los padres no pueden hacer frente a las necesidades de su hijo, se enfrentan con sentimientos de absoluta desolación.

Los últimos días.

            Los padres tienen ahora sólo un punto de mira. Guerras, incendios, revoluciones, todos esos acontecimientos que otras personas llaman “noticias”, no llegan a sus oídos. Sus otros hijos no llegan a sus oídos. Sus otros hijos no están en sus pensamientos, el resto de la familia no los necesita.

            En este momento, este niño está aquí. Se desesperan intentando mejorar sus condiciones de vida. Aliviar el dolor del niño, si existe, hacerle sonreir, prolongar su vida.

            Reaccionan gritando, llorando, permaneciendo mudos. Han llegado a tal límite que son capaces de vivir con sólo parte de su cabeza y mente trabajando. Sus pensamientos están dominados por el deseo de  hacer o querer hacer.  Y persiste. La naturaleza humana ha puesto en este momento todos sus mecanismos de defensa a su disposición porque, a la larga, uno puede soportar todo lo que se le exige soportar.

El momento final.

El último momento es el comienzo de otro, la lucha posterior que perseguirá a los padres hasta su propio final.

El después.            La pérdida es nuestra, el dolor es nuestro, el niño es nuestro. Tenemos el tiempo que deseemos para llorar a nuestro hijo, para aceptar que sufrimos. Ahora, después de mucho tiempo, tenemos “tiempo” para llorar. Tenemos tiempo libre, libre para la pena, para la tristeza, para sangrar, para libertar de esfuerzo y dolor la parte material de nosotros.

            La ayuda que nos ofrezcan nuestros amigos íntimos y familia debe de tener en cuenta nuestras propias necesidades y no sus creencias personales sobre lo que es y no es bueno para nosotros.

            Unas veces lloramos tanto como podemos. Otras, nos quedamos quietos, metidos en nosotros mismos y, en otras ocasiones, hablamos sin parar. La idea de una segunda vida, de la prolongación de la naturaleza espiritual del hombre, nos mantiene. Algunas ensoñaciones, entre dormidos y despiertos, unidas a fantasías, nos mantienen ocupados.

            De repente nos encontramos con las manos vacías. Los días y noches interminables al lado de la cama del niño están ahora vacíos. No preparamos comidas, no lavamos la ropa, no damos medicación a tiempo y nuestra mente ya no tiene que ocuparse del recuento diario de leucocitos y glóbulos rojos. Nuestro continuo esfuerzo para sacar más tiempo no tiene respuesta, no da resultado. Cada día se ha convertido de ser muy corto a ser interminable. Nuestros otros hijos no nos molestan. Nuestra familia está tan distante.

Tiempo.

            El tiempo nos llevó al final, a la hora terminal.

            El tiempo nos arrebató de los brazos de nuestra propia madre, nos hizo padres, nos quito a nuestros hijos y ahora lo esperamos para que nos señale el futuro y nos cure nuestros traumas.

Hoy, después de muchos años.

            Mi hijo, mi marido y yo, la familia, los amigos, trabajamos en la asociación de padres de niños con cáncer, compramos, vamos de vacaciones, etc. – todo esto es muy normal....

Pero también:

            Existen momentos de soledad, meditación y recuerdos. Momentos en que una llave del corazón abre la puerta dejando que me invada un torrente de recuerdos que llegan a cada rincón de mi vida.  Momentos en que revivo todo lo que he atesorado y guardado amorosamente en las profundidades de mi alma y emerjo después renovada y preparada para seguir adelante.

            Hoy, después de 18 años desde que Alexandra murió, me siento afortunada por  esos escasos seis años en que llenó mi vida y me permitió darle mi amor; esta niña que trajo a mi vida sentimientos profundos que nunca antes había experimentado y que nos enseñó lo que significa valor y dignidad.

                                                                                                            Maria Trifonidis

                              Floga, Asociación de Padres de Niños con Cáncer, Atenas, Greecia.

 

ANUNCIOS:

27 – 29 mayo 2004

Reunión Internacional en Valencia, organizada por ASPANION.

Mayo 29: Programa para padres y personal psicosocial.

Mayo 27 y 28: Celebración oficial del X Aniversario con recepción en el Ayuntamiento

Información: ASPANION –  aspanion@ctv.es

25 – 28 Agosto 2004

VII Congreso Mundial de Psico-oncología en Copenhagen organizado por la Sociedad Internacional de Psico-Oncología.

Tema: Entendiendo la diversidad – Desarrollo de Estrategias para Oncología Psicosocial

Información: www.ipos2004.dk

16 – 19 Septiembre 2004.

Asamblea General de la ICCCPO. Oslo, Noruega.

Se organizará un programa para padres así como para supervivientes junto con la reunión de la SIOP.

Información: mc.naafs@vokk.nl y www.icccpo.org.

XXXVI Congreso de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica. SIOP 2004, Oslo, Noruega.

Información: Congrex Holland BV, P.O. Box 302, 1000 Amsterdam, The Netherlands. www.congrex.nl; ; www.siop.nl.

 

ARTE TERAPIA, PERSPECTIVAS REALES DE FUTURO. Arte y manualidades en manos de niños con cáncer.                     Marina Novtiskaya

            Nosotros, padres y voluntarios de Ucrania, podemos hacer muy poco por nuestros niños con cáncer. En nuestro país, que padece una crisis, la mayoría de nuestras actividades se dirigen a buscar apoyo económico para poder dar al niño todo lo necesario para su tratamiento.

            Nuestros programas de rehabilitación y educación están, por así decirlo, todavía en fase embrionaria. Pero no olvidamos nunca de que la parte emocional del niño es uno de los elementos más importantes del tratamiento.

            Los médicos que atienden a nuestros niños nos lo recuerdan constantemente. Prescriben a nuestros niños la “vitamina R” (risa). Los médicos permiten la visita de actores y payasos a nuestra unidad. Hay veces hasta se permite al payaso visitar la cámara de aislamiento o la unidad de cuidados intensivos.

            Cuando un niño con cáncer ingresa en el hospital, sus angustiados padres piensan enseguida en mantener entretenido al niño con lápices, pinturas, manualidades – cualquier tipo de arte creativo.

            Esa decisión tiene muchas ventajas desde el punto de vista de los padres:

·        Es una actividad que se practica normalmente en todas las instituciones que trabajan con niños.

·        Cualquier adulto puede hacer algo de ese tipo y enseñar también al niño.

·        Es una actividad que no necesita mucho desembolso.

·        El niño puede realizarla sin ayuda, lo mismo que puede leer.

Esto es lo que piensan la mayoría de los padres. Por ello cuando un niño ingresa en el hospital trae un cuaderno, un álbum, un lápiz, colores, bolígrafo entre sus cosas. Hay veces traen papeles o cuentas de varios colores. Los padres no pueden imaginar lo adecuado que es su proceder al colocar las manualidades como fuente de apoyo en la enfermedad.

      Podemos dividir el arte terapia en tres FASES, aunque la división es algo hipotética. De hecho no hay fronteras estrictas entre las fases y el punto concreto en que el niño pasa a otra fase es muy específico de cada niño. Más aún, hay niños que no pasan por todas las etapas.

            La primera fase de la actividad de arte creativo tiene un objetivo muy claro: llenar el tiempo libre del niño para sacarlo de la apatía y aburrimiento, sacarlo de pensamientos sobre la muerte.

            Nuestra organización trabaja para el departamento de Hemato-Oncología que atiende niños de la zona de Crimea. Crimea es un lugar de vacaciones de Ucrania. La península de Crimea tiene un tamaño similar a Bélgica o Albania y dobla el tamaño de Israel. Doy estos datos para demostrar la siguiente situación: los niños pasan la mayor parte de su tratamiento – esto es de 6 meses a un año – en el hospital. La mayoría de los padres viven en zonas distantes, pero aún aquellos que viven en el centro administrativo de Crimea, donde el hospital está situado, no tienen posibilidades de trasladar de forma segura al niño enfermo a su casa o no disponen de las condiciones necesarias en casa, especialmente después de que el niño pase por una sesión de quimioterapia.

            Cuando el niño tiene problemas durante el tratamiento de quimioterapia, no tienen posibilidad de seguir la labor escolar sin la ayuda de su padres o maestro. Aún cuando el niño esté en condiciones físicas para estudiar, es imposible dada las condiciones del hospital. No existe un colegio en el hospital; los niños tampoco tienen la posibilidad de recibir una enseñanza a distancia.

            Durante sus primeras semanas en el hospital, es simplemente imprescindible encontrar una actividad para sus manos. Sé que esto es verdad por propia experiencia. Durante los primeros dos meses de tratamiento, mi hijo y yo estudiamos atentamente el libro de manualidades e hicimos miles de maquetas de papel, pero fue necesario encontrar cada vez modelos más difíciles para desterrar los malos pensamientos.

            Un niño con cáncer se enfrenta con un severo trauma psicológico desencadenado por una diversidad de factores y no le podemos evitar su impacto:

·        En primer lugar, la información sobre una enfermedad grave

·        Segundo, la separación de sus familiares y amigos por un periodo largo de tiempo

·        Tercero, el tratamiento agresivo con procedimientos dolorosos y pérdida del pelo

·        Cuarto, los niños ven el sufrimiento de otros pacientes y frecuentemente se enteran de su muerte.

Pero podemos sacar a la luz los miedos, emociones y esperanzas del niño enfermo. Es conocido que un dibujo puede, por una parte, identificar los problemas de un niño y, por otra, servir de tratamiento psicoterapeútico.

Este es el gran campo de investigación de psicólogos y psicoterapeutas, que, por otra parte, representa un mundo irreal para nosotros: no hay dinero para pagar a estos especialistas y no contamos hasta ahora con ningún psicólogo voluntario.

Sin embargo hay un conjunto de patrones que son obvios a primera vista.

Un niño recién ingresado en la unidad no se involucra deliberadamente en el trabajo; el proceso del arte terapia comienza cuando el niño observa a otros niños trabajar. Pero el arte creativo es muy contagioso; el proceso atrae a los nuevos artistas. El niño nunca se aburre; no hay tiempo para ello.

      Durante los primeros días o hasta meses, el niño solo puede utilizar, como norma, un color oscuro para dibujar. Estos dibujos normalmente demuestran algo amenazante. Por ejemplo, July Donets, una niña serena y reservada, dibujó animales con grandes colmillos, garras y gotas de sangre. Pero cuando le dieron el alta, le presentó a la maestra un dibujo de un tigre sin fauces ni garras, que parecía un suave gatito.    

            La maestra analizó los dibujos de Volodya Stogny, una huérfana, y se dio cuenta de la conexión entre sus ataques de agresividad y sus dibujos. Cuando iba a tener una ataque, Volodya dibujaba en abstracto con brillantes colores agresivos.

            Los dibujos de Elena (Alyonka) Kornilova, de 4 años, son un mundo aparte. Esta niña había sido tratada de leucemia durante la mayor parte de su corta vida. Se puso enferma con un año y, después de dos años, tuvo una recaída. Diez meses después, en el hospital, Alyonka tuvo una tercera recaída que la llevó a la muerte.

            Los dibujos de Alyonka repetían un único tema: un horrible sol negro que se parecía a una rueda o medusa, extendiendo sus rayos-tentáculos hacia una pequeña figura indefensa (osito, barquito..) y un pequeño sol muy brillante, que salva a la figura y la rescata del monstruo negro. Uno de los dibujos tenía al sol negro en el mar, hacia abajo, y al sol brillante en el cielo. La niña describió el dibujo con dos frases: “No me gusta el sol negro, yo voy de paseo con el sol rojo”. “El sol negro es malo, por eso lo he tirado al agua para que se ahogue”.

            No había ningún sol negro en el último dibujo de Alyonka. Ninguna figura a bolígrafo, sólo composiciones abstractas de colores, una acuarela suave y delicada de contornos serenos y armoniosos.

            Existe un grupo especial formado por dibujos con tópicos médicos. Los niños suelen dibujar a sus médicos. Existen varios dibujos de este tipo en las paredes de los despachos, colgados cuidadosamente cerca del sillón del médico.

            La maestra dirige la actividad creativa de los niños, pero con mucho tacto y sin imposición.

            La maestra ofrece a los niños la posibilidad de hacer dibujos alegres, de una vacación con la familia –y desde luego el niño tiene a su disposición colores alegres y brillantes. Una vez se dio como tema a los niños del departamento: Vuelvo a casa! El entusiasmo de los niños no necesita explicación! En el día del superviviente, todo el departamento (niños, padres, doctores, guiados por la maestra) realizaron un póster gigante: un cielo azul, un sol, nubes blancas, pájaros volando, césped y mar. Los artistas realizaron este dibujo mojando sus manos en las pinturas y estampándolas en el papel blanco. Todas las figuras se realizaron con las manos. Pero desgraciadamente uno de los pequeños artistas sufrió alergia a la pintura, su mano se inflamó. Por ello la maestra nunca más utilizó este método de pintura.

            Pero cuando un niño crea algo sin ayuda, escogiendo el tema, los dibujos o manualidades se vuelven alegres y festivos. Están llenos de soles, arco iris, árboles floridos, flores, mariposas, todo tipo de animales y, muchas veces, olas del mar. Los nombres de los dibujos hablan por sí mismos: “Mi sueño”, “Arco Iris”, “Primavera en el Cosmos”, “El payaso alegre”, “Amanecer en Crimea”, “Todos vamos a construir una nueva casa”. Los niños con leucemia dibujando unas vacaciones son felices, se sienten seguros que van a superar la enfermedad.

            La personalidad de una maestra de arte creativo es muy importante en las tres fases. Durante su trabajo con los niños, la maestra no sólo les enseña arte, sino que trabaja también como psicólogo.

            Las buenas maestras programan diversos tipos de actividades de arte creativo: dibujo y pintura, bordado, manualidades con cuentas, maquetas a tres dimensiones. Se utilizan distintos tipos de material en estas actividades.

            El equipo del departamento de oncohematología incluye a una maestra. Durante cinco años, Olga Pavlyuchenko trabajó con nuestros niños. Los resultados de su esfuerzo, los trabajos artísticos de los niños, han sido mostrados en diversas exhibiciones resaltando su alta calidad y expresividad. Ella tenía un trabajo importante: enseñar a los niños a superar distintas condiciones críticas y promover su fuerza interna a través del arte creativo. Olga Pavlyuchenko ha contribuido con sus observaciones y material en la redacción de este artículo. Desgraciadamente no puede seguir trabajando en el departamento por cuestiones de salud, pero agradecemos enormemente su contribución a la salud psicológica y educación de nuestros niños.

            La segunda fase del arte terapia comienza cuando el niño necesita algo más que sólo dibujar o pintar, sacando sus emociones y problemas. El niño siente que no basta que sus trabajos sean guardados cuidadosamente por su maestra, padres o médicos. El niño se aburre de comparar sus trabajos con los de otros niños enfermos.

            La segunda fase del arte terapia comienza cuando el niño con una enfermedad oncológica quiere comparar sus creaciones con los trabajos de los niños sanos.

            Es esencial que un adulto esté al lado del niño en este momento – un padre, trabajador social, maestro o voluntario – una persona que pueda organizar el evento.

            La primera etapa del arte terapia ha resuelto el problema de apoyar la parte espiritual del niño; le ha dado al niño un apoyo para coexistir con la enfermedad grave y el peligro mortal. Pero los trabajos que se realizan en el hospital tienen otro objetivo – servir de embajadores del niño al mundo normal que rodea su hospital, permitir que los trabajos de los niños demuestren a las personas y al mundo la reflexión de sus almas.

            Y ahora, desde ese momento, la terapia emocional toma las características de la rehabilitación. La rehabilitación es necesaria no sólo como un apoyo al espíritu en este preciso momento, sino también mirando hacia el futuro:

·        Primero, el niño que toma parte en concursos y exhibiciones percibe que su vida es aún normal y que va a continuar.

Es aún mejor que el concurso o exhibición se realice en su colegio de origen. En este caso el niño se siente que aún forma parte de la vida de su colegio como los otros niños sanos. Normalmente no hay un concurso, sino que simplemente el niño intercambia dibujos con sus compañeros de clase, manteniendo la comunicación con ellos más allá de las paredes del hospital y recibiendo su apoyo.

·        Segundo, la descarga emocional de estos trabajos es tan alta que normalmente se llevan los primeros premios o un gran número de felicitaciones. Tres años seguidos, los trabajos de los pacientes del departamento de onco-hematología obtuvieron el Gran Premio del Festival de Arte para Niños Discapacitados. En el año 2001 los tres premios convocados fueron concedidos a nuestros niños. Los galardonados fueron: Misha Norenko (LLA, 14), Masha Galaburda (LLA, 11), Denis Alexeev (LMA, 14), Olya Baraovskaya (LLA, 13) y Volodya Rodionov (LLA, 10).

Así la autoestima del niño crece mucho, porque se da cuenta que no sólo no es peor que otros niños, sino que en algunos aspectos se ha convertido en más fuerte y mejor.

Por eso siempre tratamos de dar al niño alguna prueba material de su victoria, y hasta de su participación en el concurso – un diploma, un premio o fotos de la exhibición.

·        Tercero, la calidad del trabajo artístico de los niños es muy buena, con lo cual es posible organizar subastas o exhibiciones con fines recaudatorios. Las exhibiciones de este tipo suelen celebrarse en el centro administrativo de Crimea, Simferopol. Se celebraron algunas exhibiciones en la capital de Ucrania, Kiev, y en el extranjero –Holanda y EEUU. Ahora estamos programando realizar exhibiciones en Canadá y Rusia. Todo el dinero que se recauda en estas exhibiciones se utiliza o para comprar nuevo material para las actividades artísticas y manualidades, o, en su mayor parte, para comprar medicinas, ya sea para casos específicos o para toda la unidad. Los niños se dan cuenta que sus trabajos no sólo tienen un gran valor, sino que también aporta dinero y apoyo económico a sus familias. Estos pensamientos hacen que los niños se sientan orgullosos de ellos mismos y les impulsa a buscar nuevos medios de expresión y nuevas ideas y así volar cada vez más alto.

   Ahora comienza la tercera etapa – el arte terapia no es sólo terapia emocional, no sólo rehabilitación, pero esperanza real y duradera – no esperanza, sino confianza! De que este niño concreto y especial con un diagnóstico de “cáncer” tiene un futuro real – un futuro como miembro valioso de la sociedad. Al aspirar a nuevas realizaciones, dominando sus facultades creativas, al buscar nuevas decisiones artísticas, nuestros niños adquieren habilidades para su futuras profesiones. La recuperación no sólo es del estado clínico, sino el regresar al anterior estilo de vida.

            Desgraciadamente en nuestro país observamos –especialmente por parte del Estado- una despreocupación y negligencia hacia las personas enfermas y discapacitadas. En tales circunstancias, nuestros niños parece que pertenecen a un estatus muy bajo. Pero observamos la situación totalmente contraria cuando los niños regresan a casa: su estatus aumenta. Se convierten en niños populares y ocupan puestos dirigentes en distintas áreas de la comunidad infantil. Continúan tomando parte en concursos que continúan ganando; y por consiguiente empiezan a enseñar a otros niños no sólo sus habilidades en el arte creativo, sino también su comprensión de los valores importantes de la vida, que ellos han aprendido de su propia experiencia.

            Durante el tratamiento nuestros niños adquieren suficientes habilidades diferentes para poder continuar con su vida en casa así como, enriquecer sus conocimientos. Se convierten en niños seguros de sí mismos y de sus capacidades y continúan ayudando a sus padres mediante obras de arte a la venta.

            Volodya Rodionov (ahora 12) hace concursos con conchas y piedras del mar, hace aplicaciones y bordados.

            Masha Demchuk (12, ahora en tratamiento) crea preciosos jarrones de cuentas y composiciones con la ayuda de su madre.

            Olga Bavarovskaya (15) –junto con su madre- hace bordados; casi todos los doctores tienen un trabajo de ella. Desgraciadamente, Olga ha tenido una recaída y se está preparando para un trasplante de médula ósea en Kiev.

            Necesitamos voluntarios – artistas, los necesitamos desesperadamente. Necesitamos personas que puedan enseñar arte de continuo y profesionalmente a nuestros niños. Queremos que nuestros niños trabajen como los del hospital regional de Moscú, donde existe un grupo de voluntarios organizado por el Reverendo Alexander Men en el departamento de onco-hematología y en el de trasplante de riñón.

            Hay veces que si se invierte algo no material, como, por ejemplo,  las habilidades y amabilidad de una maestra o voluntario, los niños devuelvan la inversión ciento por uno.

            Alegría, admiración del mundo, esperanza – podemos ver muchas cosas en el trabajo de nuestros niños! Nuestros niños, que son considerados por muchos como enfermos incurables, nos pueden aportar tal energía positiva que nos sentimos capaces de convertir nuestro mundo gris en brillante, cogiendo sus emociones como dibujos.

            Ellos suelen regalar sus obras artísticas a los médicos. También escribimos poemas y canciones, y, algunas veces, hasta libros.

                                                            Marina Novitskahya- Co-coordinadora de las actividades de sensibilización del Mercy Misión “Overcoming”, Ucrania. Esta ponencia se presentó en la última reunión de la ICCCPO en Barretstown (2003).

                         

NUESTRO VIAJE A ESTOCOLOMO.

            Del 4 al 6 noviembre ocho personas de nuestra organización viajaron a Finlandia y Suecia. Para los niños supuso una gran aventura: un viaje en coche desde San Petersburgo a Helsinki y luego por mar desde Helsinki a Estocolmo. Para todos era la primera vez que viajaban en ferry. Los niños investigaron los 11 pisos del barco, compraron recuerdos en las tiendas y admiraron el paisaje desde la cubierta. Estocolmo nos sorprendió a todos por su belleza y singularidad. Caminamos por el centro de la ciudad. Los niños tomaron fotos de los lugares más interesantes. Tuvimos tiempo de visitar el museo de Astrid Lindgren y el Skanska Muset.

            Queremos agradecer a la organización Langinkosken Seurakunta y personalmente a Pentti Holi por su ayuda y atenciones.

                                                                                    Olga Semenova – Coordinadora

                                   “Children and parents against cancer”. Saint-Petersburg, Russia.

 

EN EL MUNDO DE KARLSON

            Hurra! He viajado a Suecia, más exactamente, a Estocolmo. El 4 de noviembre, por la mañana temprano, todo nuestro grupo de “Children and Parents Against Cancer” fue a Finlandia. Aunque fue un viaje largo, no fue nada aburrido porque nos conocíamos todos. Cuando llegamos a la Iglesia en Finlandia, bebimos té caliente y nos subimos al autobús que nos llevó a Helsinki en 2-3 horas. El autobús paró en el puerto, cerca de dos enormes barcos ferries. Uno de ellos era el nuestro. Recibimos llaves para nuestros camarotes. No eran unas llaves normales, eran tarjetas magnéticas. Cuatro personas durmieron en cada camarote que tenía ducha y w.c.

            Cruzamos el mar Báltico. Nuestro barco tenía 11 pisos! Había tiendas, salas de juegos para los niños, mucho de todo. Llegamos a Estocolmo la mañana siguiente y caminamos hacia el centro de la ciudad, al Palacio del Rey. Para ser sinceros, no vimos ni al Rey ni a la Reina, pero sí vimos la guardia real – a caballo. Luego paseamos por la parte antigua de la ciudad y fuimos a visitar el Museo de Astrid Lindgren. Había muchos objetos interesantes expuestos, aunque el museo era bastante pequeño. Una vez que habíamos visto la mitad del museo, llegamos a un tren y nos montamos. Al ponerse el tren en movimiento oímos unos sonidos en una esquina de nuestro vagón. Buscamos y encontramos unas pequeñas figuras escondidas, que hablaban de algo. Eran personajes de un cuento de Lindgren. Así que pudimos ver y disfrutar diversos cuentos de este autor sueco: Karlson, Emil de Leneberge, etc. Todo muy guay!

            Luego regresamos a nuestro barco y cruzamos de nuevo la ciudad antigua. Volvimos a casa de la misma forma. Llegamos el 6 de noviembre. Advertí algo curioso en los horarios de estos tres países: cuando en Rusia eran las 20 hrs., en Finlandia eran las 19 hrs. y en Suecia las 18 hrs. Me gustó tanto este viaje!

                                                     Pavel Astashkevitch, 12 años, San Petersburgo, Rusia.

 

Queridos amigos,

            Dentro del reciente espíritu de Navidad y a un paso del Año Nuevo, quiero desear a todos felicidad, salud y éxito en el próximo año.

            Hablando de cosas agradables, la presentación del libro, traducido del alemán, en el departamento de oncología del Hospital Infantil de Skopje resultó muy importante. El Prof. Muratovska, jefe del departamento, dirigió unas palabras en presencia de los padres, miembros del equipo asistencial y amigos. Explicó que contar con material escrito hará más fácil el trabajo en la Unidad. El lenguaje sencillo para explicar la enfermedad y los tratamientos hace que el libro sea muy bien recibido por los padres. Nuestra Asociación de Padres entregó 200 ejemplares al departamento de oncología, al objeto de que todos los padres de un niño con cáncer puedan disponer de uno.

            Con el deseo de que nuestra colaboración pueda continuar, envío mis mejores deseos.                                                        Natsha Kotlar-Traijkova, Skopje, Macedonia.

 

CONFERENCIA PARA FAMILIAS Y PACIENTES.

         Nuestra tradicional conferencia anual dedicada a los problemas del niño con cáncer y su familia en la Región de Sumy “Tú no estás solo” se celebró el 5 de diciembre, 2003.

            Entre los participantes estuvieron niños con cáncer, sus padres y familiares, periodistas, médicos, enfermeras, representantes de la asociación local Sumy – todos los que no son indiferentes al problema.

            El objetivo principal de la conferencia era sensibilizar a la comunidad sobre los problemas de los niños y sus familias. Los participantes pudieron aprender más sobre el cáncer. Las familias de los niños con cáncer descubrieron que no están solos, que hay otros que han sufrido como ellos, que hay personas que apoyan a sus hijos para darles una oportunidad de sobrevivir. Se dirigieron palabras de agradecimiento al patrocinador del proyecto “El dolor del niño” Austrian Kinder-Krebs-Hilfe – una organización que apoya este programa y permite el acceso a un tratamiento adecuado a los niños con cáncer.

            Existió un ambiente muy íntimo y emotivo en la conferencia. Algunos supervivientes, chicos y chicas muy guapos, hablaron de su experiencia. Los resultados fueron asombrosos: muchos niños con cáncer y sus familias se llenaron de optimismo y se fueron con la sensación de que no están solos!  Svetlana Shut Charitable fund Viden.

ENCONTRANDO LA MEJOR FORMA DE AYUDAR.

            Quiero comenzar enviando mis saludos desde Bosnia y Herzegovina y de la Asociación “El corazón para los niños con cáncer en FbiH” (Srce za djecu koja boluju od raka u FbiH) e informarles de los eventos que estamos organizando en Bosnia y Herzegovina para el próximo Día Internacional del Niño con Cáncer 2004. En cooperación con la Cámara de Comercio de FBIG estamos organizando un Desfile de Modas en el Grand Hotel en Sarajevo. Al mismo tiempo presentaremos la labor que estamos desarrollando (somos una Asociación muy jóven, fundada en abril 2003, con la ayuda de nuestra asociación hermana de Luxemburgo – gracias a Marie Marthe Bruck Clees y François Schoentgen). Expondremos nuestros trípticos, calendarios, tarjetas de felicitación, etc. y esperamos la presencia de muchas personas del cuerpo diplomático. El representante de BiH, el Sr. Paddy Ashdown, ha dado su apoyo a este evento. También habrá música y queremos aprovechar la ocasión para sensibilizar al público de los problemas que tenemos al enfrentarnos en nuestro país con la lucha por la vida de nuestros hijos con cáncer                                

            Podéis encontrar más información de nuestra asociación http://srcezadjecu.freewebspace.com.

            Invitados por la Asociación NURDOR SCG (Asociación Nacional de Niños con Cáncer de Srbija y Montenegro) nuestra delegación visitará Belgrado con los siguientes objetivos:

1.      Buscar formas de mejorar la colaboración entre las clínicas de Sarajevo y Belgrado.

2.      Fortalecer la ya existente colaboración con la Asociación de Srbija y Montenegro.

Por favor consideren esta carta como un agradecimiento por aceptarnos en la Asamblea Anual de Dublín como miembros de la ICCCPO y, al mismo tiempo, demostrar que todos estamos trabajando hacia la misma meta – tratar de ayudar a nuestros pequeños luchadores de la mejor manera posible. Una vez fuimos niños. Estamos tratando de ayudarles para que nos ayuden a ser mejor personas en la sociedad.

Sabahudin Hadzialic. Miembro de la Junta de “Srce za djecu koja boluju od raka u FbiH”. Sarajevo. Bosnia y Herzegovina.

 

VIVIENDO CON CÁNCER INFANTIL. Una guía práctica para ayudar a las familias.     Leigh A. Woznick y Carol D. Goodheart.

Washington: American Psychological Association, 2002 (ISBN 1-55798-872-2,$19.95)

            Como ante un desastre natural, el diagnóstico de cáncer a un hijo puede dejarte a ti y tu familia con un sentimiento de impotencia.

·        ¿Cómo explicarle la enfermedad al niño y sus hermanos?

·        ¿Cómo comunicarle al equipo asistencial las necesidades de tu hijo?

·        ¿Cuáles son las mejores formas de aliviar los efectos secundarios físicos y el malestar emocional del tratamiento?

·        ¿Cómo tu y tu familia pueden afrontar la situación y qué podéis hacer para ayudar?

·        ¿Cuándo y dónde podéis encontrar ayuda psicológica adecuada para tu hijo y la familia?

·        ¿Cómo solucionar los problemas económicos y escolares?

·        ¿Cómo podéis fomentar el desarrollo madurativo de tu hijo y su autoestima?

 

Éstas y otras preguntas se plantean y contestan en este libro de fácil comprensión lo que supone una valiosa fuente de información – incluyendo una larga lista de recursos, tanto bibliográfícos como de sitios en la web- para las familias y profesionales. Gerlind Bode.

 

DOS INTERESANTES PAGINAS WEB PARA SUPERVIVIENTES:

 

         www.sac-ados.fr.fm

 

         www.jscforum.net

 

 

JUNTA DIRECTIVA DE LA ICCCPO:

 

Simon Lala, presidente: simon.lala@xtra.co.nz

 

Geoff Thaxter, vicepresidente: thaxter@lttrust.freeserve.co.uk

 

Christine Wandzura, secretaria: wandzura@kidscancercare.ab.ca

 

Julian Cutland, tesorero: cutland@icon.co.za

 

Irina Ban, ban@yubc.net y cepinac@email.com

 

Mark Chesler, mchesler@umich.edu

 

Edith Grynszpancholc, edith@fundacionflexer.org

 

Marianne Naafs-Wilstra, mc.naafs@vokk.nl

 

Ira Soelistyo, yoai2008@indosat.net.id

 

Secretaría:

c/o VOKK, Schouwstede 2 d, 3431 JB Nieuwegein,  The Netherlands

Tel: +31 (30) 2422944; FAX: +31 (30) 2422945, icccpo@vokk.nl

 

Miembros del comité de la ICCCPO:

Gerlind Bode, ( Boletín ICCCPO) Bode@kinderkrebsstiftung.de

Pia Bonini Serrafero ((Boletín) pia.bonini@tiscalinet.it

Sadie Cutland (PODC), cutland@icon.co.za

Mokhtar el Harras, Asociación l’Avenir, mokhtar@iam.net.ma

 

 

 

Confederación Internacional de Organizaciones de Padres de Niños con Cáncer.Vol.10/No.2, 2003

  Contenido:

Ø      Día Internacional del Niño con Cáncer 2003

Ø      La Voz de los Padres en el Cáncer Infantil

Ø      Modelos Organizativos de los Grupos de Padres

Ø      La Batalla de Igor

Ø      Meditación ante una muerte inminente

Ø      Reseña de Libros

Ø      Noticias de los Grupos Regionales

Ø      Anuncios

  Día Internacional del Niño con Cáncer (ICCD) 2003

El 15 de Febrero se celebró el Segundo Día Internacional del Niño con Cáncer.  ICCCPO organizó el acontecimiento con el inestimable apoyo del Cancer Research UK.

Este año participaron 38 países sensibilizando a la sociedad acerca de los 250,000 niños diagnosticados de cáncer anualmente en todo el mundo. Así mismo se recaudó unos US$100,000 para apoyar la labor de las organizaciones de padres de todo el mundo.

El lanzamiento oficial tuvo lugar en Londres, al que asistió Marianne Naafs-Wilstra (Presidenta de ICCCPO) y Sir Paul Nurse (Director General del Cancer Research UK).  Apoyaron el lanzamiento diversas celebridades como Joan Collins, Rachel Hunter y The Cheekie Girls. Tony Blair dio su respaldo al Día Internacional en una reunión en Downing Street con representantes de ICCCPO y  Cancer Research UK.

En muchos países se organizaron fiestas para los niños en los hospitales. Esta iniciativa demostró ser muy eficaz como medio de sensibilización al tiempo que se proporcionaba un día delicioso a los niños.

En Rusia, el conjunto pop Russian Size tocó para los niños. En Italia un equipo de jóvenes curados jugaron un partido de fútbol para conmemorar el día. En Finlandia se organizó una exhibición de fotografías de niños con cáncer que ahora viaja alrededor del país.

Muchos países convocaron ruedas de prensa y seminarios con la participación de las familias, doctores y ONGs. Estas charlas dieron información sobre las necesidades de los niños con cáncer como forma de crear sensibilización sobre este tema.

A partir de julio estará preparado el CD que recoge con detalle los acontecimientos organizados en cada país y se enviará automáticamente a todas las organizaciones miembros de ICCCPO. Esto permite intercambiar ideas entre las organizaciones de padres de todo el mundo.

La ICCCPO y el Cancer Research UK ya están haciendo preparativos para conseguir el apoyo internacional  del 15 de febrero de 2004. Se hará un primer anuncio en la próxima Conferencia Anual de la ICCCPO. Mientras tanto animamos a las organizaciones miembro a comenzar a planificar los acontecimientos para conseguir que el evento de 2004 sea aún mayor y mejor.

  ICCD 2003 India. Neelu Tuli

  Este año el Día Internacional del Niño con Cáncer se celebró el sábado en el Departamento de Pediatría del Postgraduate Institute of Medical Education and Research (P.G.I.) en Chandigarh organizado por Sahayta Cancer Sahyog en colaboración con la ICCCPO y el Cancer Research UK. El 14 de febrero Sahayta organizó un concurso de pintura en el Departamento de Oncología Pediátrica del hospital para llevar alegría a las vidas de los niños con cáncer. Los niños pintaron caras con distintas expresiones emocionales. Se repartieron regalos a todos los niños. También contamos con el apoyo del Colegio Vivek de Chandigarh. Los escolares hicieron dibujos bajo el tema de “Los niños con cáncer necesitan tu amistad y apoyo no tu pena”. Muchas ideas bonitas surgieron de esta iniciativa, siendo la mejor: “Tu amistad puede elevar su ánimo”.

El 15 de febrero de 2003 los estudiantes del Colegio de St. Stephen organizaron una carrera para crear sensibilización entre los residentes. Voluntarios y estudiantes lanzaron globos al aire a los que se unió el deportista galardonado Kanwal Thakur Singh de Arjun. El lema de la carrera fue “empatía y no compasión”. El Jefe de Oncología Pediátrica , Dr. L.S. Arya, dio la salida acompañado por Renu Saigal arquitecto y superviviente de cáncer. En la meta los recibió el Dr. S.K. Sharma, Director del Instituto (P.G.I.). El Presidente de Sahayta hizo una pequeña introducción al Día Internacional del Niño con Cáncer acompañado de Kanika Mohan, hermana de Nitya, una adolescente de 13 años superviviente de leucemia, cuya experiencia apareció en la página web de Cancer Research UK y cuyo mensaje formaba parte del comunicado de prensa preparado por ICCCPO “Cuando la vida se pone dura, ser duro te ayuda a vivir”.

Se preparó un tarta que cortó Nitya Mohan y el director del PGI encendió una lámpara a la esperanza, empatía y valor. El Dr. Arya entregó hojas con pinturas y dibujos de niños con cáncer. También se lanzaron mensajes nacionales e internacionales con motivo de este Día. Los profesores Sharma, Arya y Carver aplaudieron la labor que está realizando Shayta en la India y dieron su total apoyo a la organización. Se distribuyeron premios a los ganadores del Concurso de Pintura. La voluntaria Aradhana Mittal presentó el Informe Anual de Sahayta. Después de la merienda se celebró una reunión entre los doctores, supervivientes y sus familias y voluntarios de Sahayta para compartir experiencias. Los doctores Marwah y Arya contestaron preguntas referentes al cáncer infantil. Fue una reunión informativa interactiva. Con esta reunión se terminó la celebración que ofreció mucho apoyo a los padres y brindó un rato de alegría a nuestros pequeños. El Dr. Amita Tehran propuso unas palabras de agradecimiento.

  ICCD en Indonesia.  Ira Soelistyo.    

  El Día Internacional se celebró con mucho éxito en Indonesia, organizándose actividades como:

Ø      Visita a la planta de Oncología Pediátrica organizada por McDonalds y Unilever.

Ø      Seminario para padres en Surabaya, animando a los asistentes (unos 100) a formar un grupo de autoapoyo.

Ø      Curso Formativo de un día para jóvenes doctores y enfermeras organizado por el Dharmais Hospital, Yakarta, y la Facultad de Medicina de la Universidad de Indonesia junto con los doctores de nuestro equipo médico. Asistieron unos 100 participantes de la zona de Yakarta.

Ø      Un día de Campamento en las montañas, Bouraq Resort, para niños en tratamiento ambulante y sus familias. Este evento fue patrocinado por el Cancer Research UK y Bouraq Airlines (línea aérea local). Organizamos un concurso de pintura, bailes, cantos, juegos y finalmente dimos un espacio para que los padres pudieran compartir sus puntos de vista con la Junta Directiva de nuestra Fundación. Se unieron a nosotros un médico y una enfermera.

Ø      El profesor Dr. Voute (Holanda) nos apoyó en la celebración de este Día visitando el Hospital General de Yakarta Central y el Fatmawati del sur de Yakarta.

 

LA VOZ DE LOS PADRES EN EL CANCER INFANTIL Y OTRAS ENFERMEDADES GRAVES.

Ponencia presentada en la Conferencia de la ICCCPO, Oporto, Portugal, Septiembre 2002.                                                                                         Helen Jerram


  Recientemente he terminado mi doctorado en la Universidad de Auckland, en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Mi tesis trata sobre los niños con enfermedades graves desde la perspectiva de los padres. En colaboración con otros padres que estaban afrontando la situación de enfermedad de su hijo desde hace un tiempo, desarrollé un programa de manejo de estrés y enfermedad denominado Programa Padres Fuertes/Hijos Fuertes.

Mi motivación en este tema se debe a la enfermedad de mi hijo mayor, Cristofer,  diagnosticado hace ya 20 años de un germinoma pineal tratado con radioterapia. Este tumor es muy raro y primitivo que surge de las células germinales durante la fecundación. Estas células casi siempre son eliminadas, pero muy ocasionalmente permanecen y se convierten en malignas durante la adolescencia. En el caso de Cristofer se establecieron en su glándula pineal y alrededor de los 15 años de edad ya habían formado una base desde la cual empezaron a invadir algunas partes de su cerebro, principalmente su glándula pituitaria y los nervios auditivos y ópticos. Ya por entonces sabíamos que algo no iba bien, el cáncer había ya causado bastante daño.

Mi investigación quería dar algo de sentido a los extraordinarios acontecimientos que han impactado de tal forma  nuestras vidas como familia y a Chris en particular. En ese momento conocíamos la naturaleza de la bestia y lo que podía hacerse para controlarla. Las secuelas futuras con dificultades sensoriales y físicas eran temas aún aparcados para más adelante. Desde la perspectiva de un padre, es el tipo de experiencia que desearías nunca tener que enfrentar a lo largo de la vida. La amenaza a uno de nuestros pequeños, o al pequeño de cualquier especie, dispara instintos básicos para proteger su supervivencia, sin preocuparnos de nosotros mismos. Quería conocer directamente de los padres cómo se arreglaban a diario con la situación de su hijo, por si eso pudiera servir de ayuda a otros padres. Me embarqué en mi investigación unos 10 años después de la experiencia. Chris se había recuperado pero nuestra familia había pasado por una experiencia  que no todos tienen la desgracia que enfrentar. Mi estudio doctoral era mi forma de tratar de hallar algún sentido a todo lo que nos había pasado. También esperé que pudiera servir de utilidad para otros padres y que el sistema pudiera darle alguna utilidad.

En la consulta con pediatras y enfermeras del Hospital Starship y la planta de Neurocirugía del Hospital de Auckland, se entrevistaron a 40 padres con niños con cáncer, fibrosis quística, diabetes, enfermedad renal y hemofilia. También se informó del estudio a la Unidad de Cuidado Coronario Pediátrico del Hospital Green Lane de Auckland y a los grupos de padres. Los padres estaban interesados que el hospital les informara más sobre el estudio.

Hice las entrevistas a los padres en su casa, en el hospital o en la residencia de la Sociedad de Cáncer donde algunos estaban alojados. Estaba interesada en saber cómo se las arreglaban los padres a diario. También quería saber si pensaban que sería de ayuda un programa de intervención como recurso comunitario; qué clase de cuestiones creían debían incluirse en el programa y si les gustaría implicarse en futuros estudios. Para los padres era importante que yo fuera también un padre afectado y que comprendiera por lo que estaban pasando. Yo me presenté como madre de un joven que había tenido un tumor cerebral hace unos años. Muchos me preguntaron cómo estaba mi hijo y qué hacía en este momento. A partir de ahí me contaron cómo se manifestó la enfermedad de su hijo, cómo había alterado la vida de la familia y cómo estaba la situación en la actualidad. Incluyo a continuación la mayor parte de las notas literales que tomé a los primeros padres que entrevisté en la planta de neurocirugía del Hospital de Auckland.

  Exposición de la primera familia entrevistada

  Lo mantuve en casa, fuera del colegio, con los ojos bizcos, pero nada más, muy saludable. Después de tres días, fuimos al doctor, nos envió directamente al hospital a consultar un especialista, eso era el viernes, de repente teníamos una situación de vida o muerte, nos dijo que podía ser un tumor cerebral. Tuvimos que irnos a Auckland para una biopsia que lo confirmara. Vinimos aquí al día siguiente, domingo.

     Todo parecía tener un tinte irreal, aún hoy nada parece real. Me subí a la ambulancia, seguida por Papá en el coche, sólo con las ropas con las que estaba vestida, dándome cuenta al llegar que me había dejado un zapato atrás. Tuvimos que llamar a nuestro hijo mayor para contarle lo que estaba sucediendo. El está muy preocupado por todo.

     Mi hijo seguía alegre y bien cuando llegamos, tenía una lista de preguntas para los doctores. Luego empezó a sentirse mal y a estar inquieto antes de la operación, no se inmutó ni siquiera cuando le afeitaron la cabeza. Desde la cirugía no se ha recuperado apenas.

     No puedo expresar mis sentimientos, debo de mantener un semblante sereno para mi hijo. No se ha despertado mucho desde la operación, hemos vuelto a la planta esta mañana, desde entonces no hemos recibido mucha atención. Tengo un presentimiento horroroso de que piensan en él como muerto, tengo un mal presentimiento maternal.

     Al principio nadie me decía nada, cuando creía que estaban hablando sobre mi hijo, me acercaba más para poder oir. No sabía nada de oncología, nos dieron muy poca información, esta fue mi primera experiencia, nunca había oido nada sobre esto.

     La biopsia ha confirmado el diagnóstico, y yo me he bloqueado realmente, no como, no me lavo, casi no duermo, no soporto separarme del lado de su cama. Siento que estoy luchando por mi hijo en todo momento. Ahora comprendo que necesito preguntar todas las dudas que tengo y conseguir que me las contesten, que él necesita que le hable, que sea sus ojos y oídos, y desde que estoy aquí sola estoy asimilando mi papel como su defensora. No tenemos familia en Nueva Zelanda, es difícil explicarlo por teléfono, todos están muy preocupados, no hay nadie aquí para ayudar, mi marido se ocupa de mantener el contacto con la familia y eso me deja libre para cuidar a nuestro hijo, concentrarme en atenderle. Mi marido me dice que necesitamos estar fuertes juntos. Agradecemos haber podido estar con él mientras esperábamos a la operación.

     El jefe de mi marido le concedió tres días libres para la cirugía y luego se fue a casa, ahora está de vuelta para llevarnos mañana a casa.

     Estamos ahora en la segunda semana después de la operación y volvemos a nuestro hospital local mañana.

     El futuro es incierto.

  El instinto básico natural de tener que hacer todo lo que esté en nuestras manos, aún en un entorno desconocido y habiendo perdido el control sobre lo que le está pasando a nuestro hijo, creo que está presente en estas líneas. Salta a la vista dónde están sus actuales prioridades y se ofrece una clara visión de la interrupción dramática e inesperada de la vida normal ante un diagnóstico de este tipo.

Después que los padres me cuentan cómo fue su experiencia, yo les pido que evalúen de 1 a 3 los distintos grupos de cuestiones–divididos por temas. Una vez realizado se les pidió que confirmaran su valoración unos días más tarde para asegurarnos de su exactitud.

Estaba claro en todas las entrevistas con los padres que, a pesar del tiempo transcurrido, los momentos de mayor impacto estaban relacionados con el diagnóstico, con la situación inmediata anterior, con el diagnóstico en sí mismo y su impacto y en cómo se habían enfrentado a él. Los padres podían recordar su experiencia de forma muy nítida aún cuando el tiempo transcurrido variaba entre 6 meses y 15 años.

Los momentos de máxima tensión según la valoración de los padres en la escala de estrés transcurría a lo largo de la evolución de la enfermedad. La tensión no sólo se relacionaba al cáncer infantil. Se consideraron áreas o períodos de gran tensión los momentos antes y durante el diagnóstico, la búsqueda de información, afrontar los tratamientos y el manejo diario de toda la situación. La posible amenaza a la vida del hijo y el cuidado y vigilancia constante incrementaban el impacto del cambio en el estado de salud del niño. Otras áreas de tensión estaban relacionadas con la incertidumbre de la futura calidad de vida de su hijo, el ver a su hijo en ese estado y percibir los efectos que esta situación creaba en los hermanos.

La mayoría de los padres consideraron beneficioso tener acceso a algún tipo de intervención, muchos expresaron su deseo de acudir si la salud de su hijo se lo permitía y apuntaron a varios aspectos que creían debían tratarse.

Entre los temas a incluir en el programa estaban el manejo de los temores y la ansiedad, cómo compaginar en la práctica la vida familiar y la enfermedad y cómo conseguir la información que ellos consideran necesaria. Los padres también querían saber cómo acceder a algún tipo de apoyo escolar si fuera necesario cuando el niño regresara al colegio, y cómo podían ayudar a su hijo, a los hermanos y a ellos mismos con los retos que podrían surgir en el futuro.

La voz de los padres se expresó claramente en este primer estudio. Los padres hablaron libremente y muchos me dijeron que era la primera vez que realmente habían hablado sobre su experiencia. Muchos pasaron por experiencias muy similares aunque con diferentes diagnósticos. Otro factor que salió a relucir en estas narraciones fue el hecho de que muchas de estas enfermedades o problemas de salud son difíciles de diagnosticar. Muchos de los niños cuyos padres participaron en este primer estudio tuvieron que hacer varios viajes al médico antes de que se apreciara la gravedad de la situación. Una vez que se sospechaba algo más grave que los problemas normales de salud en la infancia, el envío a los especialistas en el hospital obtenía un inmediato resultado, en la mayoría de los casos. El doctor de familia ve a muchos niños enfermos pasar por su consulta diariamente. Sería como ver  caballos galopando delante de la ventana de la consulta, y uno de ellos aparece una vez tras otra. A esas alturas surge la duda de si es una cebra en lugar de un caballo y se necesita más información, tal vez otra opinión. Las enfermedades graves como el cáncer infantil  no son, afortunadamente muy comunes en los niños, pero su impacto en el niño, sus hermanos y los padres pueden tener implicaciones para toda la vida. Pueden ocasionar algún tipo de secuela que necesiten cambiar los planes del joven, con la ayuda y comprensión de su familia.

Cuando nuestro hijo es admitido a un hospital, frecuentemente nos sentimos lanzados a un mundo extraño. Una importante parte del afrontamiento de la grave enfermedad de nuestro hijo implica comprender que existen pocas situaciones más difíciles que ésta. Es un enorme reto.

             El papel de los padres es crítico. Como padres conocemos perfectamente a nuestro hijo y esta información puede ser de gran utilidad para los médicos, enfermeras y resto del equipo.

La voz de los padres de los niños gravemente enfermos, incluidos los niños con cáncer, es una voz que necesita ser oída, ahí, junto a la de los otros profesionales de la salud para ayudar a su hijo. Sin embargo, muchas veces se echa de menos esa voz en la literatura médica.

Una de las maneras mejores de que se reconozca y valore el papel de los padres para el mayor interés del niño es conseguir padres bien informados, capaces de defender y participar en el cuidado de su hijo de forma adecuada.

De este estudio he sacado el convencimiento de que existen muchos, muchos padres afrontando situaciones muy parecidas a las nuestras y de que todos ellos están haciendo lo mejor posible, junto con los profesionales de la salud, y eso es todo lo que uno puede hacer.

El Programa Padres Fuertes/Niños Fuertes se ha venido realizando con éxito en el Hospital Infantil Starship durante dos años. Se pretende entrenar a otros padres para que lo pongan en marcha en otras localidades. Con este objetivo se ha creado la Fundación Padres Fuertes/Niños Fuertes para buscar financiación que permita implantar el programa en Auckland y a la larga en toda Nueva Zelanda.

  Para más información, pueden contactar a Helen Jerram, Ph.D.Psicología, The Strong Parent-Strong Children Doundation, e-mail tienny.jerram@xtra.co.nz

 

  CUESTIONES ORGANIZATIVAS Y MODELOS PARA GRUPOS DE PADRES DE NIÑOS CON CANCER            

Julian Cutland y Simon Lala.       

Estas notas recogen las deliberaciones del taller celebrado en la Reunión de la ICCCPO de Oporto en Septiembre 2002 y las experiencias de varias organizaciones miembros de la ICCCPO a lo largo de los años.

  Introducción.

Muchos grupos de padres comienzan como grupos de apoyo local, frecuentemente ligados a un específico centro de tratamiento de Oncología Pediátrica. Normalmente desarrollan una relación cercana con el hospital y el equipo de allí y están primordialmente orientados al apoyo de las familias atendidas en el centro. Si realizan campañas de recaudación, las ayudas provienen normalmente de la comunidad local y se gasta dentro de la localidad.

Sin embargo, muchos grupos han evolucionado desde actividades puramente locales a una presencia nacional, tal vez uniéndose con otros grupos de padres regionales y esto puede, algunas veces, suponer una difícil transición.

Las organizaciones de padres pueden adoptar distintos modelos cuando se convierten en grupos nacionales y cada uno de ellos tiene sus ventajes y sus posibles problemas. El objetivo de esta presentación es identificar estos modelos y las cuestiones que puedan surgir de cada uno de ellos.

No es nuestra intención sentenciar cuál de estos modelos es el mejor. Existen muchas diferencias entre los países, tanto a nivel de atención médica, recursos sociales disponibles, y la normativa legal dentro de la que operan los grupos de padres. La combinación de estos factores lleva a cada grupo a adoptar y organizarse de la mejor forma posible para cumplir los objetivos marcados. Sin embargo existen unas ideas básicas que todo grupo debe tomar en consideración cuando decide formalizar su existencia.

Estas notas están basadas en las experiencias de algunos grupos de padres y esperemos se enriquezcan a lo largo del tiempo según se añaden nuevas ideas de otros grupos.

  Normativa Legal.

Una de las decisiones que debe plantearse un grupo de padres  es si quiere ser sólo una asociación informal de personas afectadas o si desea convertirse en una organización legalmente constituida. Si permanece como una asociación informal esto implica que no podrá recaudar fondos del público.

La mayoría de los países tienen una legislación que regula la actuación de grupos tales como las organizaciones de padres. Normalmente tales organizaciones se describen como “organizaciones de beneficencia”, “caridades”, “organizaciones informales”, ONGs o “organizaciones sin ánimo de lucro” (en inglés NPOs) Para simplificar, utilizaremos la sigla NPO para denominar a estos grupos.

Debido a que las NPOs normalmente recaudan dinero del público para llevar a cabo sus objetivos, la mayoría de los países tienen alguna forma de regulación y registro de este sector, al objeto de que se pueda asegurar que el dinero es utilizado para el motivo para el que se recaudó. 

Como norma, el Estado exigirá que existan unos estatutos de la NPO que recojan sus objetivos, especifique cómo se gobernará la organización, cómo se elegirán sus cargos y cómo se controlará la contabilidad. Casi siempre la NPO deberá presentar un informe y auditar sus cuentas anualmente ante la autoridad competente. Se suele poner énfasis en los temas de gobierno de la organización, para asegurarse de que se hace con profesionalidad y que no existe posibilidad de un mal uso del dinero.

Además de estos aspectos legales que regulan la actuación de la NPO, existen otros aspectos de la normativa a la que se pueden acoger. Ejemplo de ello es el reconocimiento/registro para que los donantes puedan obtener beneficios fiscales de su aportación o que la organización pueda solicitar la devolución del IVA u otros impuestos.

El mensaje importante que queremos dar es que para que un grupo de padres pueda recaudar fondos necesita conocer la normativa legal dentro de la que tienen que trabajar y tienen que asegurarse que se ajustan a ella. Muchas veces uno de los padres es abogado o conoce a algún abogado que estaría dispuesto a asesorar.

  ORGANIZACIONES LOCALES Y NACIONALES – diferente orientación.

  Antes de analizar las posibles relaciones entre las organizaciones locales y nacionales, echemos un vistazo a las distintas actividades de cada una de ellas.

Sólo pretendemos apuntar algunas de estas actividades. Para más información pueden consultar un magnífico libro “You are not alone” (Tú no estás solo) editado por Candlelighters Childhood Cancer Foundation en EEUU (y que se entrega a todos los nuevos miembros de ICCCPO).

  Grupos locales:

Como mencionamos anteriormente, estos grupos normalmente están circunscritos a un área geográfica y, en muchos casos, a un específico centro de tratamiento. Su objetivo es apoyar a todos los niños y familias de esa área y trabajan estrechamente para mantener y mejorar las instalaciones del centro. Sus actividades pueden incluir: organizar grupos de autoapoyo y proporcionar apoyo a las familias, niños y padres; poner en marcha programas para los niños, hermanos y padres (incluyendo campamentos, salidas, etc.); dotar de instrumental médico o profesionales; mejorar las instalaciones generales de los hospitales (por ejemplo: sala de juegos, etc.)

Su fuerza viene de su relación cercana con el área y muchos son muy eficaces en obtener la implicación de la comunidad en general, incluyendo la recaudación de fondos en la localidad. Normalmente mantienen una relación muy estrecha con cada familia y los padres. Son capaces de desarrollar programas o adaptarlos a las circunstancias concretas de su situación geográfica y su comunidad.

  Grupos nacionales:

Muchos países tienen grupos nacionales de padres que han surgido de muy distintas maneras. Las actividades principales a un nivel nacional incluyen: defensa y promoción de políticas a favor del cáncer infantil; creación de programas importantes a nivel nacional y, caso necesario, ayuda a los grupos locales para que los pongan en marcha; ayuda y asesoramiento para la formación y mantenimiento de nuevos grupos locales; recaudación de dinero tanto para proyectos nacionales como, algunas veces, locales.  

No suelen tener contacto directo con los padres individualmente pero se orientan más hacia grandes cuestiones y la ayuda de los grupos locales.

Una cuestión que desgraciadamente deben afrontar los grupos de padres de países en vías de desarrollo es el coste de los tratamientos, cuando no está cubierto adecuadamente por los servicios públicos de salud. Esto se puede hacer tanto a nivel nacional o local y puede suponer una de las razones principales de la existencia de la organización.

  MODELOS ORGANIZATIVOS

Si sólo existe un grupo a nivel local en todo el país, lo que vamos a decir a continuación no tiene mucha relevancia. Sin embargo allí donde existan varios grupos locales, idealmente hallarán una fórmula de trabajar juntos para el bien de todos los niños y familias del país. Esta sección describe los cuatro principales modelos de esta relación según datos que posee la ICCCPO de las organizaciones miembros.

Muchos de las diferencias provienen de razones históricas, dependiendo de la forma en que cada grupo local se constituyó y desarrolló y de las preferencias de los padres implicados.

Pueden existir muchas variaciones posibles dentro del modelo, pero esperamos haber captado las características principales de cada uno de ellos.

Modelo 1 – Grupos totalmente independientes

Dentro de este modelo existen varios grupos locales que funcionan independientemente con poco o ningún contacto entre ellos..

Ventajas:

Cada grupo mantiene su carácter local, sus apoyos, identidad y base de recaudación y se ocupa de las necesidades específicas locales.

Desventajas:

Los grupos no se beneficiarán de la mutua ayuda al abordar problemas comunes ni podrán hablar como una sola voz en cuestiones de interés común.

Modelo 2 – Grupos independientes con una organización paraguas nacional

Este modelo normalmente surge cuando preexistían grupos locales desarrollando actividades significativas y con una base sólida de financiación de su comunidad.

              Entonces deciden formar una organización nacional donde pueden reunirse para beneficio mutuo, pero cada uno reteniendo sus nombres e identidades separadas de la organización paraguas.

Un típico nombre de este modelo paraguas sería “Alianza Nacional” o “Confederación” de organizaciones de padres. La propia ICCCPO podría ser un ejemplo de este modelo.

Los padres pertenecen a los grupos locales y los grupos son los que pertenecen a la Confederación.

Los intercambios de experiencias y programas estarían en función a “esto me funciona a mí, mira a ver si puedes adaptarlo y ponerlo en práctica”, más que a una planificación consciente para desarrollar programas comunes para todos.

El máximo poder permanece firmemente en los grupos locales, que continúan teniendo una autonomía total, sujeta, posiblemente, a algún tipo de objetivos y pautas acordados por todos. La organización nacional tiene un poder muy limitado para obligar a los grupos locales que asuman sus puntos de vista y sólo funcionará adecuadamente si los grupos locales perciben como  beneficioso su pertenencia a la organización nacional.

Pueden existir dos variantes a este modelo:

-         Una opción sería  que la organización paraguas tenga una existencia legal específica y esté registrada como una NPO de propio derecho. Esto les permitiría recaudar fondos directamente, a parte de las recaudaciones que realicen los grupos locales.

-         La segunda sería que se tratara de una organización informal, que ofrece un foro para que los grupos se reúnan, intercambien ideas y decidan sobre acercamientos coherentes para problemas comunes. Sin embargo tendría claras restricciones en cuanto a la recaudación de fondos se refiere.    

Ventajas:

   Cada grupo local mantiene su carácter local, apoyos, identidad y soporte financiero.

   Sin embargo tienen una plataforma donde puedan hablar con una voz común al abordar intereses mutuos. Esto puede incluir políticas gubernamentales , por ejemplo en cuestiones de Salud o Servicios Sociales.

   También proporciona la posibilidad de recaudar dinero a nivel nacional o utilizar recursos que probablemente no estarían disponibles a nivel sólo local.

Desventajas:

   Este modelo puede generar conflicto entre la Alianza Nacional y los grupos locales en el tema de recaudación de fondos. Es importante llegar a un acuerdo sobre a qué potenciales donantes se dirige el grupo local y el nacional.

   También pueden surgir conflictos si no están claramente determinados los roles y funciones de los grupos locales y nacional.

   Este modelo elimina la posibilidad de crear una “marca” común para el cáncer infantil dentro del país. El público verá diferentes organizaciones y nombres, todos haciendo lo mismo, y por lo tanto creando alguna confusión en la mente del público en general.

Modelo 3 – Una organización nacional con grupos locales – control difuso.

En este modelo existe una organización nacional y varios grupos locales, que comparten un mismo nombre e identidad, pero en los que la pertenencia a la organización nacional ha sido una decisión voluntaria de los grupos locales.

Los grupos locales funcionan de forma muy parecida al modelo anterior, pero pueden existir algunas restricciones por su pertenencia a la organización nacional. La organización nacional tiene como misión abordar algunas o todas las funciones descritas más arriba, incluyendo la de ofrecer liderazgo y asesoramiento a los grupos locales.  

Normalmente tanto la organización nacional como los grupos locales tienen una identidad local separada, están registradas como NPO, etc. Cada una en principio podría realizar campañas de recaudación de fondos.

El “equilibrio de poder” entre los grupos local y nacional puede variar: En algunos casos los grupos locales sostienen financieramente a la organización nacional, en otros, puede ella misma recaudar fondos para cuestiones de nivel nacional o para su distribución entre los grupos miembros. También puede variar el grado de control en las políticas, programas, etc. que ejercen los grupos locales sobre la organización nacional o viceversa.

En comparación al Modelo 2, probablemente la organización nacional juegue un papel más activo en la identificación , desarrollo y ayuda en la puesta en marcha de programas comunes.

Ventajas:

   Tiene todas las ventajas apuntadas en el Modelo 2 además de contar con una identidad común y una “marca” en todo el país.

   Aparte de ello, ofrece un mayor peso específico cuando habla o defiende cuestiones de ámbito nacional.

   Proporciona un mayor potencial para el desarrollo de programas comunes, con un mayor beneficio para todos los grupos y menor coste de estar  continuamente “descubriendo la rueda”.

Desventajas:

   Como en el Modelo 2, pueden surgir conflictos entre los grupos nacional y local en áreas como la recaudación de fondos y en el papel y responsabilidades que juega cada grupo. Sería necesario tener acuerdos claros sobre “las reglas de juego” al objeto de que las dos partes no se perciban mútuamente como en competencia por los mismos recursos.

Modelo 4 – Una orgnización nacional con grupos locales – control central.

Existen similitudes con el Modelo 3, pero en esta situación existe un control más estricto sobre los grupos locales desde la organización nacional. Generalmente, habrá una sola entidad para toda la organización, en términos de registro como NPO, cubriendo tanto los niveles locales y nacionales.

Usualmente se forman o disuelven los grupos locales bajo el control y la aprobación de la organización nacional y existen políticas y pautas de actuación comunes para todos los grupos (como: prácticas financieras, programas, etc.).

Algunos programas y proyectos puedan estar financiados a nivel nacional mediante recaudación nacional, y otros programas y recaudaciones, a nivel local, implicando a comunidades de cada área.

También aquí pueden existir problemas de “equilibrio de poder”, por lo que se necesitan acuerdos claros sobre los respectivos roles a nivel local y nacional. Debe de existir un adecuado grado de autonomía para que los grupos locales puedan funcionar efectivamente, pero, a su vez, éstos deben adaptarse a los valores y metas de la organización nacional.

Ventajas:

   Se aplican todas las ventajas apuntadas para el Modelo 3.

Desventajas:

   Dado que hay variaciones a nivel local en las necesidades de las familias, existe la posibilidad de que las políticas nacionales restrinjan demasiado a los grupos locales a la hora de abordar problemas específicamente del área.

   Existe el peligro de que la organización se aleje de las raíces de los grupos de padres y se conviertan en organizaciones centralizadas y burocráticas.

  Esto puede representar un grave problema especialmente cuando se trata de un país grande, con muchos grupos locales, donde la posibilidad de mantener un control central muy férreo sobre los grupos locales sea prácticamente inviable.

   Sigue existiendo la posibilidad de conflicto entre las funciones a nivel local y nacional.

  DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES.

Como apuntamos anteriormente, no existe un modelo que se ajuste a todas las situaciones que surgen en la  organización de los grupos de padres dentro de un país.  Existen factores interrelacionados de historia, geografía y personalidad que juegan un papel en la configuración de  lo que es posible y práctico en un específico lugar y tiempo.

De todas formas creemos firmemente que es una gran ventaja disponer de una organización nacional de organizaciones de padres de niños con cáncer dentro de un país.

También pensamos que es absolutamente necesario tener grupos locales fuertes y activos, que son los que deben proporcionar el apoyo directo a los niños y familias.

El equilibrio entre estos dos componentes, y cómo es definen las relaciones entre ellos, es algo intrínseco de cada país. Es necesario que esto se realice con buena voluntad por ambas partes, con conciencia clara de los beneficios y peligros que aportan  las distintas alternativas y con la firme intención de buscar lo mejor para los niños y sus familias. De esta forma habrá más oportunidades de constituir algo valioso para el futuro.

Esperemos que estas notas sirvan de ayuda a los grupos de padres que tienen que plantearse cómo encaran el futuro y cómo quieren que evolucionen sus organizaciones. Están basadas en una gama de experiencias prácticas de personas que han tenido que enfrentarse a decisiones similares en el pasado.

Sin embargo no tienen que ser la última palabra y agradeceríamos ideas de otros padres y grupos que quieran entrar en el debate y  enriquecer con sus propias experiencias para beneficio de otras asociaciones de padres.

 

  LA BATALLA DE IGOR CONTRA LOS LUNÁTICOS DE L.A LLA –( Leucemia Linfoblástica Aguda)

  2 Noviembre, 1994.

Al inicio de este otoño, Igor, nuestro hijo mayor de 4 años, comenzó a quejarse de dolor en brazos y piernas. Teniendo en cuenta el hecho de que Igor tiene un hermano pequeño, Vladimir, de 2 años, lo primero que se me ocurrió fue que se habían peleado –algo muy común en nuestra casa, para decirlo suavemente. Desgraciadamente esta vez no fue el caso. Después de unos análisis profundos, se confirmó que algunas “criaturas” imprudentes y caprichosas, saltando de un sitio a otro, habían invadido sus brazos y piernas para importunar a Igor. Dichas criaturas están locas, por lo que las llamamos  “LUNÁTICAS”. Igor les pidió amablemente que se fueran, pero ellas disfrutaban de su compañía – lejos estaban de querer irse. Por lo que decidió expulsarlas por la fuerza y les declaró la GUERRA. Mi hijo pensó que estos Lunáticos venían de los Estados Unidos, más concretamente de Los Angeles (LA). Al principio nos opusimos, pero finalmente aceptamos. Igor había tenido la brillante idea de que los Lunáticos habían oído hablar de un niño de Belgrado, que nunca había sufrido en su vida, por lo que decidieron molestarle. Vinieron de LA en un gran avión, habiendo cruzado en vuelo el mayor mar de la tierra.

En el momento de declarar la guerra contra los Lunáticos, Igor comenzó a reunir armas peligrosas: una espada, un rifle, un cuchillo y un martillo. Pero eso no fue todo. Pedimos ayuda a nuestro hospital; trabaja allí una doctora muy buena. Después de oir la historia de Igor sobre los Lunáticos, prometió ayudarle a vencer en su batalla y le informó que ella tenía unas armas muy poderosas para expulsar a los Lunáticos; además le dijo que él no era el único guerrero. Había muchos otros niños luchando una batalla similar.

Esta doctora nos llevó a Igor y a mí a una pequeña habitación del hospital para que pudiéramos estar solos y hablar tranquilamente para decidir nuestra estrategia de guerra. Adornamos la habitación con los juguetes de Igor, sus libros, fotografías, y hasta  las cortinas de su habitación en casa. Se buscó un lugar especial para el quipo de TV y video. Trajimos sus sábanas de dibujos de payaso; lo único que echamos de menos fue el piano y la nevera. En general todo estaba bien menos el hecho de que a menudo nos venían a molestar personas vestidas de blanco que estaban continuamente entrando en la preciosa habitación de Igor.

Sin embargo, a pesar de nuestra preciosa habitación y nuestro armamento, los Lunáticos seguían incrementando su acción sobre Igor, lo que le ocasionaba gran dolor en sus brazos y piernas. La doctora vino inmediatamente y le infundió en el pequeño brazo de Igor una poción mágica que paró los dolores. Como a Igor no le gustaban los pinchazos, la doctora le puso un sistema especial en su brazo para poner todas las pociones mágicas. Los Lunáticos se volvieron locos y huyeron por todas partes: saliendo por la boca, nariz, heces y orina. Temían el color rojo e Igor tenía que beber mucho líquido rojo. Algunas veces la doctora sacaba Lunáticos de su espalda y cadera. Era doloroso ya que los Lunáticos temían los tubitos de los médicos, y empezaron a morder, arañar cada vez que veían los tubitos, pero no sirvió de nada porque Igor era el niño más valiente del mundo y no les temía. Cuando se los retiraban, el doctor los sumergía inmediatamente en agua y se ahogaban porque no sabían nadar. Sin embargo había muchos Lunáticos que estaban escondidos dentro de los grandes músculos de Igor, vagando de un lado a otro, pero no por mucho tiempo. Una vez que Igor se enfadó, se convirtió en alguien peligroso que hasta los doctores le temían.

En ese tiempo Igor era un niño muy bueno y obediente y la doctora le dejó ir a casa a dormir en su cama, comer la comida casera de su mamá y las tartas de su abuela, jugar con su hermano pequeño y volver al hospital cuando la doctora tuviera listos los diversos venenos rojos y blancos contra los Lunáticos. En casa los Lunáticos iban a ser abatidos por una gama de cápsulas grandes y pequeñas.

  11 Noviembre, 1994.

Igor regresó a casa y ocurrió un pequeño desastre. El pequeño Vladimir era aún más peligroso que los Lunáticos porque expresó su deseo de ser invadido como Igor; lloró amargamente, suplicando que le llevaran al hospital junto con su hermano. Al final, Vladimir fue llevado también  al hospital para que le pusieran una infusión en su brazo, lo examinaran como Igor y, al final, recibir la recompensa de dulces, como había pasado con Igor. Cuando Igor se puso a llorar, Vladimir se convirtió en un perro rabioso y empezó a pegar a toda persona. Ahí estaba el problema. Durante su estancia en el hospital, Igor estaba acostumbrado a ser el GENERAL, por lo tanto se comportaba de igual forma en casa. Sin embargo, trastocó las cosas ya que en casa Mamá y Papá eran los jefes supremos. Comprendió enseguida que él no era el único con Lunáticos, ya que todos tenemos algún Lunático propio y un arma secreta para luchar contra ellos. Los amigos de Igor tenían Lunáticos en su garganta con lo que tuvieron que operarse para librarse de ellos; Igor se alegró que sus Lunáticos se quedaron en sus brazos y piernas ya que le temía mucho a la cirugía.

Al segundo día de su estancia en el hospital, Igor me preguntó muy preocupado si se iba a morir. Me explicó que había oido decir que uno se podía morir de algunas enfermedades. Comprendí que era un tema de larga discusión. No sabiendo qué contestar, le dije que le daría un cachete si alguna otra vez me hacía una pregunta tan tonta. No quería mentirle ya que las mentiras están prohibidas en nuestra casa. Nadie tiene un “contrato con Dios” y nadie, incluyendo él, tiene el derecho a hacer una pregunta tan tonta. Se quedó tranquilo con la contestación, mucho más aún cuando dejamos claro que el término “estar enfermo” implica estornudar, toser, tener fiebre y muchos otros síntomas ya conocidos por él; como él no tenía ninguno de ellos, significaba que no estaba enfermo. Sólo estaba en guerra con los Lunáticos.

Los Lunáticos de Igor en el momento estaban algo apagados después de que la doctora los sorprendiera con las distintas pociones mágicas; era muy importante no despertarlos. Podían molestarse por un golpe, así que hicimos el esfuerzo de evitar cualquier golpe de Vladimir. Fue difícil de conseguir; Igor y Vladimir estaban acostumbrados a la lucha libre. Sin embargo pronto descubrieron que la PROHIBICIÓN DE PELEAR tenía sus ventajas. La prohibición también se refería a Papá y a mí. Vladimir fue un alumno muy aventajado. En momentos dramáticos sacaba a relucir sus PLAQUETAS BAJAS.

  15 Diciembre, 1994.

Teniendo en cuenta que en cualquier guerra, los soldados deben tomar precauciones, hicimos lo mismo intentando cumplir los consejos de los médicos. Lo primero de todo era bombear los Lunáticos regularmente después de cada comida ya que se acumulaban alrededor de la comida tragada y tan pronto como empezaban a comer, Igor lanzaba sus bombas y los mataba. Luego seguía el cepillado de dientes y lavado de boca después de cada comida para evitar que cualquier Lunático hambriento subiera por los pequeños dientes de Igor. Igor tenía la obligación de visitar su hospital en intervalos regulares y dar su informe a la doctora como cualquier soldado responsable. Le acompañaba siempre Vladimir en su papel de ayudante principal y compañero de juego. Una mujer, llamada normalmente “hermana” (enfermera) nos esperaba en el hospital, pero Igor no acababa de decidir de quién era hermana. Tampoco podía entender que era un “mapa sanguíneo” pero sí sabía que los doctores recogían un par de gotas; el decía “un poco de sangre del dedo”. Las gotas eran disparadas, explosionadas, puestas en pequeños recuadros y colgadas contra las paredes para localizar los posibles escondrijos y armas de los Lunáticos. La doctora analizaba la sangre de Igor para definir el tipo de armamento a usar en acción. Una vez la enfermera le dijo a Igor que tenía un recuento bajo en leucocitos, pero eso lo confundió. Le tuve que explicar que la sangre viaje por las venas (eso ya le era familiar). La sangre contiene pequeñas partículas blancas, leucocitos, que son de hecho su fuerza defensiva contra los Lunáticos de LA. Algunas veces hay que esperar a reforzar y armar el mayor número de ellos. Hay veces el ejercito se cansa y se adormece. Un vez que se inyectara en el brazo de Igor una potente fuerza, la poción mágica volvería nuevamente a ponerse en acción. En ese mismo momento, el ejército estaba despierto y armado, ante todo, con valentía. El líquido poderoso es muy caro y algunos guerreros no lo poseen, así que habría que conseguirlo de otros niños valientes. Igor no tenía idea de lo que era la hemoglobina pero sabía que la sangre de todo el mundo contenía una pequeña cantidad de hierro y que  a más cantidad de hierro mayor fortaleza de los músculos. Igor se convirtió en un verdadero veterano de la guerra contra los Lunáticos de LA.

  15 enero, 1995.

Llegó Navidad y Año Nuevo y Papá Noel se deslizó en las habitaciones de los niños trayendo regalos. El paquete de Navidad incluía muchas cosas: libros, creyones, puzzles, dulces, modelos de aviones y helicópteros operados con pilas. Parecía que Papá Noel no había recibido su paga mensual ya que no incluía las pilas; tuvimos que dedicarnos a buscar por casa todas las pilas sobrantes, revisando todos los aparatos. Como resultado, toda la aviación empezó a moverse. Estaba claro que Papá Noel había oído sobre nuestra guerra encarnecida y había decidido contribuir al armamento. Se les regaló a los niños arcos y flechas, que eran los únicos armamentos que les faltaban. Llevó un par de días aprender a usar el arco, así que Papá y yo teníamos que gatear por la casa para evitar la posibilidad de que nos alcanzaran (nuestras frentes eran una perfecta diana).

En ese momento surgió una pequeña complicación ya que Vladimir y Papá se pusieron enfermos, así que los enviamos a casa de los abuelos para que los cuidaran. Vladimir disfrutó con la situación, por fin llega su momento de poder quejarse; a su vez tenía que pasar por una revisión médica. Sin embargo se desilusionó mucho que le dieran un jarabe en lugar de bombas. Para entonces, Igor le pudo explicar de manera muy profesional que el jarabe lo toman los enfermos y que las bombas se les da a aquellos que están en guerra con los Lunáticos.

En una ocasión Igor preguntó por qué tenía que ir al hospital si no estaba enfermo. Le expliqué que el hospital no estaba solamente para los enfermos, pero también para las personas saludables. Por ejemplo, la mamá que se queda en el hospital para tener un niño; ellas en lugar de ir al supermercado van al hospital y el recién nacido saludable pasa por revisiones. Más aún, tanto Igor como Vladimir habían ido al mismo hospital cuando nacieron, aunque estaban muy saludables. De esta forma se zanjó el asunto y pocas veces Igor se sentía confundido.

Visitábamos en intervalos regulares el hospital sin problema. Muchas cosas ya le resultaban familiar y se manejaba adecuadamente con el vocabulario médico. Algunas veces me sorprendía con su conocimiento y como se enfrentaba a la situación. Se convirtió en muy selectivo: le gustaba escoger la vena donde le iban a colocar la “espada”. La “espada” tenía que ser negra y le disgustaba si la acción la realizaba una enfermera de mucha edad o poco arreglada. Se acostumbró a llamar a las enfermeras “hermanas” y ya no preguntaba de quién era hermana. Hay que admitir que era un hospital muy extraño; los doctores continuamente daban dulces y juguetes a los niños. Igor y Vladimir consiguieron unos caballos de felpa y no los soltaban. Ellos adoran los animales y en sus juegos Igor siempre actuaba de león macho –ya que es el animal más valiente- y Vladimir, siendo el hermano pequeño, le complacía haciendo de papel de cachorro de león. En una ocasión Igor rompió a llorar en el hospital y le dije que los leones nunca se comportaban así; los conejillos, sí. Se ofendió mucho y ha intentado desde entonces no comportarse como un conejo. El sabía perfectamente que sus Lunáticos deseaban verle comportarse como un cobarde, porque así podían hacer lo que les viniera en ganas; por el contrario, cuando sentían su valentía, se volvían miedosos y vulnerables. Durante su estancia en el hospital Igor tenia varios niños amigos pero su preferido era un pequeño niño llamado Fortunates que no tenía ni Mamá ni Papá, ni siquiera un hogar, así que tenía que quedarse en el hospital. Siempre le traíamos algo bonito y era un placer ver a los dos jugar. Igor era feliz cuando conseguía que Fortunates se riera. Igor de alguna forma comprendía que él era un niño muy feliz ya que nos tenía a todos a su alrededor y tuve la impresión que se hizo aún más obediente. Vladimir todavía era muy pequeño para comprender estas cosas. Creía que aún no éramos los suficientes y preguntaba por más visitas.

  24 Febrero, 1995.

Una mañana al llegar al hospital nos llevamos una gran sorpresa. Nos recibió una mujer muy hermosa, así que Papá e Igor casi se les saltan los ojos. El nombre de la bella mujer era Hermana Beba y se produjo amor a primera vista entre ella e Igor. En ese momento comenzó la alegría de Igor y los problemas para mí y Papá. Esta hermana quería tanto a Igor que se pasaba el tiempo dándole besos, dejándole marcas de creyón de labios en sus mejillas y provocando los celos de todos los varones del hospital. Había otros que les gustaría también tener las marcas del creyón de Beba en sus cachetes, pero, desde luego, esa estaba fuera de toda posibilidad. Vladimir fue el único que pudo compartir este privilegio y se preparaba para que la Hermana Beba no lo saltara. Nuestros problemas empezaron a surgir cuando la Hermana Beba prohibió cualquier tipo de regaño. Como consecuencia de ello, nuestro hijo nos reprendía por cualquier tontería con el apoyo por parte de Beba. Siendo de la opinión que sus deseos culinarios no se estaban respetando adecuadamente, Igor empezó a protestar sobre la comida. Nuestras relaciones empezaron a deteriorarse y podía respirarse los aires de guerra. En cuanto a la batalla contra los Lunáticos, todo iba bien. La doctora seguía estrictamente su estrategia. Por otras dos ocasiones el ejército de Igor se aletargó, pero repetimos el procedimiento con la bebida mágica y todo quedó bajo control. Realmente parecía que los Lunáticas ya eran un problema secundario. El verdadero problema parecía ser que Igor creía que podía hacer lo que quisiera porque estaba bajo la protección de Beba; su doctora no quería tampoco poner ninguna objeción. Se le alababa, abrazaba y cuidaba y él se consideró el personaje más importante. Por varios días el padre y yo pusimos en marcha estrategias para hacerle bajar a la realidad; desgraciadamente parecía que no iba a ser fácil.

Lo bueno era que Igor ya no le temía a las agujas, punciones y todas esas cosas que ni a los adultos nos gustan. Gracias a la Hermana Beba, Igor aprendió a preparar una inyección, aguja, algodón y su vena para la “espada”. La Hermana Beba colocaba la espada y él mismo inyectaba la mezcla. Hasta consiguió quitarse él solo la espada de la vena con una sonrisa; hasta ahora algo inconcebible. La Hermana Beba le dijo que aprendiera todas estas cosas para que un día cuando fuera mayor él pudiera venir al hospital y ayudar a otros niños expulsar sus Lunáticos. Igor se enorgullecía mucho, haciendo alarde constantemente de todas las cosas que aprendía; pero pocos lo creían. Los abuelos ponían ojos de incredulidad y nosotros intentábamos que creyesen que no eran cuentos inventados por él.

  4 abril, 1995.

Al comienzo de “nuestra batalla” Igor empezó a perder su pelo de bebé, esperando que le creciera una verdadera cabellera de hombre en unos meses. Hacía unos años, cuando el padre y yo teníamos un pastor alemán, conocimos la situación de su cambio de pelaje. Le contamos la historia a los niños de  como íbamos recogiendo pelusa por todas partes por varios días.  Para evitar una situación similar, llamamos a nuestra amiga Maja para que le cortara el pelo a los niños. Maja tiene unas tijeras mágicas que no tira del pelo y a los niños les gusta mucho. Una vez que terminó, consideramos que nuestros hijos parecían prisioneros evadidos. Unos días después Igor perdió el resto del pelo; se sintió satisfecho de que por un tiempo no tendría que preocuparse del lavado y sacado del pelo. Como de costumbre, Vladimir estaba disgustado porque él tenía más pelo y preguntaba por qué le habíamos rapado el pelo a Igor por la noche y no a él. El creía que habíamos aprovechado por la noche para cortarle todo el pelo a Igor, mientas que él dormía, porque notaba que su pelo crecía, lo contrario de Igor.

En este momento Igor no tenía pelo y la gorra era un atuendo indispensable. Había estado jugando con Vladimir en el parque con otros niños cuando de repente se le cayó la gorra de la cabeza. Los niños le dirigieron una extraña mirada y un chico mayor le hizo burla gritando “Eh, calvo”. Igor se turbó y ni él ni yo reaccionamos. El juego continuó y no se le prestó más atención a la cabeza de Igor. Cuando regresamos a casa, se quejó a su abuelo que a su vez había estado calvo por un tiempo y él le explicó que lo único que importaba es lo que uno tenía dentro de la cabeza no sobre ella. Al mismo tiempo le dijo a Igor que si le volvía a pasar, contestara “Eh, lampiño”. La apostilla era muy aceptable ya que ni calvo ni lampiño son palabrotas. Igor se sintió contento tanto con la contestación como con la instrucción.

  Agosto, 1995.

Igor ganó la primera y más importante victoria en esta terrible guerra. La doctora le dio un descanso y no podíamos esperar a salir de la ciudad. Sólo cuando llegamos a otro entorno donde las personas no tenían ni idea de la horrible batalla que habíamos librado, comprendimos el enorme esfuerzo que habíamos puesto en la guerra contra los Lunáticos; habíamos olvidado esos pequeños placeres diarios como sentarse en un bar, pasear por las tiendas y desear alguna cosa que no tuviera relación con la guerra contra los Lunáticos. A pesar de esta gran victoria, Igor todavía tuvo que enfrentarse a un largo camino para poder llegar a la victoria final. Creemos que tuvo el poder para sobreponerse a las tentaciones que le surgieron en su larga ruta. Disfrutó de todo nuestro apoyo pero nos guste o no, siempre fue el GENERAL y nosotros sus AYUDANTES.

                                                                       Irina Cepinac Ban                  

                                                                                                                            Belgrado

  MEDITACIÓN SOBRE UNA MUERTE INMINENTE

             En nuestros días damos mucha importancia a la vida y muerte. Sólo hay que ver cuanto esfuerzo ponemos en la investigación médica y la constante búsqueda para alargar la vida. Nuestros ancestros, que vivieron vidas más cortas y más precarias, se sorprenderían de los avances científicos de la actualidad. Para ellos, la muerte era tal vez una realidad más cotidiana; dolorosa, pero lo suficientemente común para tratarla como un hecho más de la vida.

No pongo en cuestión el don de la vida. Muy al contrario, he aprendido que es algo precioso, valioso y no debe perderse ni un minuto de ella. Es tan frágil. Pero la muerte se vive hoy en día con tal horror que pocas personas afrontan la idea de su propia mortalidad y piensan muy poco sobre ello. En nuestra sociedad ilustrada, es un tabú aún mayor que el sexo en cualquier conversación.

Las personas se sientan muy incómodas con el tema de la muerte. Por ejemplo, fíjense en los eufemismos y palabras que se usan para evitarla. ¿Por qué? Es algo común a todos nosotros – todos nacemos para morir. ¿No deberíamos poder compartir nuestras esperanzas y temores sobre ello?

Creo que tal vez la razón sea que es el mayor misterio de todos los tiempos. ¿Hay vida después de la muerte? El miedo existe porque nadie tiene una respuesta absoluta, sólo intuiciones. Tal vez deba permanecer como misterio, para fomentar en nosotros un saludable aprecio por los placeres de la vida y un sensato disfrute de ellos.

Sin embargo la cuestión no es tan simple. Se nos han dado ciertas claves y tal vez existan más alternativas si las buscamos. Algunas veces me desespero al pensar que la muerte es un sumirse en el olvido hasta que pienso en un precioso atardecer, en un acto de increíble bondad o en alguna música, arte o poesía conmovedora y entonces no puedo dejar de sentir que tiene que haber algo que inspira estas cosas. Entonces empiezo a sentir que si éstos son simples muestras de lo que habrá de venir, entonces la otra vida debe ser algo maravilloso.

Así que mi teoría es que:  la muerte en sí misma es probablemente un medio para hacernos apreciar la vida, de otra forma como dijo Hamlet “todos correríamos mañana para llegar los primeros al cielo”. La vida y la muerte son por lo tanto simples etapas de la vida, como el matrimonio o la confirmación. Son fases preparatorias en el camino a una existencia más completa y, esperemos, de mayor felicidad. Creo que debemos verlas como medios para continuar en nuestro desarrollo y una oportunidad para conseguir el bien.

Así es como he querido ver mi enfermedad y muerte, aunque ha sido más difícil de lo que podría imaginar. Sí, me hubiera gustado hacer más cosas en la vida, pero quién me dice que no me ha evitado algunos errores y me ha hecho más bien que si hubiera llegado a la longeva edad de 123. Agradezco que se me haya evitado el lento declive hacia la ancianidad. Tal vez me lo pase mejor en el cielo de como lo hubiera pasado aquí en la tierra. Tal vez, en ese misterioso lugar mágico, pueda leer todos los libros escritos por el hombre, ver todos los sitios que nunca conocí y reunirme con viejos amigos y parientes a quienes echo de menos. Tal vez encuentre las respuestas a algunas de las incógnitas del mundo, como por ejemplo cómo era exactamente la Tia Dorotea.

Mi mayor esperanza es que pueda reparar mis equivocaciones y que los que quedáis aquí no me echéis mucho de menos.  Sin embargo, hay cosas que tengo que poner en las manos de alguien más grande de lo que puedo imaginar; yo confío que El sabe más. Ha habido tanto bueno en todo esto que sólo puedo empezar a dar a El las gracias y a vosotros por todo lo que habéis hecho por mi en tantas ocasiones.

La muerte asusta, es triste, terrorífica y horrorosa. Pero también puede ser excitante, fascinante, bonita y hasta divertida. Si no puedes sentirte agradecida por nada más, al menos piensa que voy a llegar allí  antes que vosotros y conocer la respuesta a la mayor pregunta de la Humanidad. ¿No es una suerte?

                                                                                                                  Eleanor Green

                                                                                    (edad 17, que murió de leucemia)

  NOTICIAS DE LOS GRUPOS REGIONALES   V ANIVERSARIO DE LA ONG “NIÑOS Y PADRES CONTRA EL CÁNCER”

           El 18 de mayo, 2003, la ONG Regional “Niños y Padres contra el Cáncer” (San Petersburgo, Rusia) celebró su V aniversario. Se celebró en el Ayuntamiento en la Sala de la Asociación de ONGs de Padres de niños enfermos. Asistieron 50 personas.

Los padres y niños decoraron el salón con globos. Muchas personas trajeron flores. En las paredes pusimos grandes fotos y brillantes corazones demostrando los acontecimientos más importantes de la “historia” de nuestra Organización.

            Es una tradición bonita dar regalos en el cumpleaños. Así que la Organización presentó a sus más activos miembros álbumes de fotos con los momentos más importantes que tuvieron lugar durantes estos cinco años.

Los padres brindaron por la salud de nuestros hijos y por el éxito futuro de nuestra Organización. Uno a uno fue levantándose para poner de manifiesto el importante papel que desarrolla nuestra Organización en sus vidas, que el apoyo moral, psicológico y material de la Organización para las familias de niños con cáncer son sus más preciados momentos, ayudarles a ellos y sus familias a volver a la normalidad, a la vida cotidiana.

Muchos padres tuvieron palabras de alabanza al equipo editorial de nuestro periódico “Zdravstvuyte (Hola)”. Los participantes en la fiesta de cumpleaños tuvieron palabras de agradecimiento para la jefa editora, Elena Astashkevitch, por su excelente labor la cual recibió muchos aplausos.

Todos los padres y niños expresaron su profundo y sincero agradecimiento a Katerina Kisseleva, Jefa Ejecutiva de la ONG Niños y padres contra el Cáncer y la felicitaron con motivo de este maravilloso cumpleaños. Todo el mundo alabó su gran dedicación a la Organización, su implicación a favor de los intereses de los niños con cáncer, su duro y excelente trabajo altamente profesional y su sincera preocupación por los graves problemas de las familias de los niños con cáncer.

Durante la celebración hubo muchos juegos y chistes; todo el mundo se divirtió enormemente. Elena Astashkevitch, que presidió la fiesta, inventó un divertido juego: lanzó un globo a cada niño y ellos de pie expresaban unas palabras bonitas a sus madres. Fue un momento muy emotivo: los niños y niñas no podían casi esperar su turno, los niños estaban muy deseosos de expresar su amor y gratitud a sus madres.

Ese día un niño, Alick Ibragimov, también celebraba su cumpleaños, así que todos le aplaudimos y recibió un bonito regalo: un libro sobre la historia de Rusia.

Todos los participantes estaban felices de encontrarse y hablaban de su viaje y excursiones conjuntas. Hablaban de sus amigos comunes, vieron juntos las fotos y se lo pasaron fenomenal.

Como “postre” hubo un pequeño concierto. Nikita Semenov cantó varias canciones populares, acompañado por él mismo en la guitarra. Todo el mundo cantó con él. Queremos expresar nuestra inmensa gratitud a la compañía “Chupa-Chups” por los paquetes de caramelos que dieron para todos los niños. También queremos expresar nuestro agradecimiento a la compañía cárnica “Strelets” por la apetitosa comida que compartieron con nosotros en esta celebración.

                                                                                                         Katarina Kisseleva

                                                     “Niños y Padres contra el Cáncer”, San Petersburgo

  RESEÑA DE LIBROS:   “LOS HIJOS DE SOFIA”

Sarah Wong.  Publicado por:Duo/Duo, Rotterdam, duoduo@xs4all.n.

ISNB 90-72971-70-1, 2003 The Netherlands

            Se ha publicado recientemente en Holanda un precioso libro: Los Hijos de Sofía, un libro de fotografías con texto en holandés e inglés.

La fotógrafa Sarah Wong paseó por más de dos años con su cámara y otro instrumental por las salas del Sophia Children’s Hospital de Rotterdam. Otras personas que ven el hospital desde dentro tienen una función: como los doctores, enfermeras, psicólogos, terapeutas ocupacionales. Su función abre la puerta a la intimidad. Pero Sarah no tenía ninguna función, ella era una mera fotógrafa. Ella debía crear su propio rol y lo hizo esperando pacientemente que los niños le asignaran un papel.

Los niños aprovecharon la oportunidad de expresarse delante de la cámara. Les devolvió el control sobre su propio mundo, para demostrar su fuerza y belleza, a pesar de la situación.

Sarah: “La realidad cotidiana del Hospital Sofia es surrealista y ha tenido un enorme impacto sobre mí: el doctor con su moto scooter por los pasillos o los niños boca abajo en la cama unidos a sus bombas de infusión, un niño pinchando la nariz del doctor. Era un nuevo mundo para mí. Y con suerte también para las personas que hojeen este libro de fotografías. Los niños de Sophia son mis actores estrellas dentro de un mundo futurista de tubos y coches de carreras. Ellos alardean de sus escayolas y bombas como si nada malo pasara. Me siento muy orgullosa de ellos y de la fe que pusieron en mí al posar para mí”.

                                                                                                    Marianne Naafs-Wilstra

ANUNCIOS

 VII SIMPOSIO AUSTRIACO EN ENFERMERIA PEDIATRICA

10 años de Atención a Domicilio por Enfermeras Oncológicas en Viena

Cuidados a domicilio para niños y jóvenes con cáncer

  Solicitud de Ponencias

El VII Simposio en Enfermería Pediátrica se celebrará en Viena el 15/16 abril, 2004. El tema de la reunión será los programas de cuidados a domicilio para niños y jóvenes con cáncer, conmemorando el X Aniversario del Servicio de enfermería para el cuidado oncológico a domicilio en Viena. Los organizadores del simposio son el Kinder-Krebs-Hilfe – Elterninitiative für krebskranke Kinder (una iniciativa de padres para el apoyo de niños con cáncer) y el Berufsverband Kinderkrankenpflege Österreich (Asociación Austriaca de Enfermas Pediátricas).

Los objetivos del simposio son intercambiar     experiencias internacionales sobre el cuidado a domicilio de jóvenes con cáncer (u otra enfermedad crónica grave) y sacar conclusiones para el futuro.

Nos gustaría invitarles a proponer ponencias en los siguientes temas, dentro del contexto de la atención a domicilio de niños y jóvenes con cáncer o enfermedades crónicas severas:

  • Ventajas e inconvenientes desde la perspectiva del paciente, hermanos, padres
  • Limitaciones y posibilidades según médicos, enfermeras, psicólogos, terapeutas
  • Limitaciones y posibilidades del cuidado paliativo en casa para niños/ jóvenes
  • Modelos de financiación de programas innovadores de cuidado a domicilio
  • Manejo de casos y coordinación en Oncología Pediátrica
  • Demandas específicas profesionales a médicos, enfermeras, psicólogos, terapeutas
  • Apoyo de la atención a domicilio entrenando a los padres en las tareas de cuidado y tratamiento (por ej.: cuidado del catéter)
  • Cómo superar los problemas de distancia entre casa/hospital; limitaciones y posibilidades de equipos de cuidado externos
  • Aspectos económicos en Salud
  • Aspectos políticos en Salud, perspectivas nacional e internacional

       Los resúmenes deben de tener un tamaño entre 1000 y 1500 caracteres (equivalente a unas 15-25 líneas) y la fecha tope de presentación del trabajo es el 15 septiembre, 2003. Si es posible, envíelo via email a office@kinderkrankenpflege.at  e incluya una pequeña biografía, además de su dirección, teéefono y número de fax. Si lo envía via fax o correo, debe hacerlo a “Berufsverband Kinderkrankenpflege Österreich BKKÖ”, Postfach 35, 1097 Vienna, Austria, Fax +43-1-479-64-00. Les haremos saber si su trabajo ha sido aceptado a mediados de Octobre, 2003.

Saludos.                                                                                         Maria Jesé, Presidenta

 

26-28 Febrero, 2004 – III Conferencia de SIOP-Asia

En Dhaka, Bangladesh junto con la Reunión Regional de Padres de la ICCCPO. Para más información: Salma Choudly, Presidenta de ASHIC chairman@betsbd.com

 

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Patrocinado por:

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609 14th Street NW, Suite 205

Calgary, Alberta T2N 2A1, Canada

  Para poner al día la bibliografía, por favor envíanos a Kids Cancer Care  los libros, boletines, folletos, videos especiales u otras publicaciones que edite vuestra organización. Incluye (en inglés) una breve reseña sobre el contenido de esos materiales. Todos los materiales serán incluidos en la próxima edición de la bibliografía internacional (que también puedes encontrar en la página web: www.icccpo.org).

 

  Para conocer los nombres y direcciones de los integrantes de la Junta Directiva de la ICCCPO por favor consulta la edición en inglés del presente Boletín.

   

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